martes, 11 de mayo de 2010

MAR, que veinte años no es nada



Dice el tango que veinte años no es nada, pero según y cómo. Veinte años pueden dar mucho de sí.

Lo he recordado a propósito de una noticia que he visto estos días.

“El fiscal pide dos años para Miguel Ángel Rodríguez”, dice el titular. “El periodista Miguel Ángel Rodríguez, quien fuera colaborador próximo de José María Aznar en sus primeros años en la Moncloa, se enfrenta a una petición de dos años de cárcel por llamar "nazi" en dos programas de televisión a José Luis Montes, el médico anestesista del hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid) que fue acusado falsamente de provocar la muerte de varios pacientes en estado terminal”, explica la entradilla de la noticia.

Tengo yo una amiga que asegura tener la rara virtud de preguntar ¿quién es este gilipollas? media hora antes de que le hagan director general. Descubrió que tenía ese don cuando, allá por el año 1987, preguntó al tal Miguel Ángel Rodríguez, alias MAR, ¿Pero tú eres tonto o qué? tres días antes de que Aznar de Castilla y León le proclamara el Verbo hecho carne en aquella tierra. Doy fé de que fue así porque fui testigo de la pregunta y espectadora sorprendida del nombramiento del susodicho como portavoz de la Junta de Castilla y León.


A Rodriguez hasta entonces se le conocían escasos méritos y ninguno tenía que ver con el buen periodismo pero mi amiga no estaba en lo cierto al formularle aquella pregunta sobre su improbable inteligencia. El chico resultó listísimo y además no sólo llegó a ser director general sino secretario de Estado.

En su papel de portavoz se rebeló extremadamente eficaz como la voz de su amo. Creó un personaje de alguien a quien todos habían tomado como al pito de un sereno: el gran jefe Aznar.

Ocurrió, no obstante, que no todas sus actividades se ajustaban estrictamente a la tarea para la que había sido nombrado y por la que percibía su salario con cargo al erario público. Al parecer, el chico se aficionó a la investigación.


El caso es que aparecieron unos informes sobre periodistas castellano leoneses que aunque no llevaban su firma, tenían un inconfundible aire marino, de manera que todo el mundo miró hacia el gran MAR.

Los informes hablaban de la capacidad profesional, las tendencias políticas o las circunstancias personales de los periodistas y recogían detalles del tipo: “C.B. … Segoviano, soltero, sale y se separa de la cantante M.S, así que nunca sabemos si sale, o ya lo han dejado o vuelven a salir”. “J.B. Está casado, tiene un hijo y espera otro para junio. Interesado en grupos cristianos de base”. “M.R. Es agresiva pero sin maldad malsana, aunque puede tener muy mala leche. Vallisoletana, está soltera”. “M.A.G. Leonés, leonés, está soltero y es novio ¿convive? con la anterior presentadora del informativo A.I.R.”.


El asunto levantó una cierta polvareda pero, allá por 1990, ya empezábamos a acostumbrarnos a que pase lo que pase, nunca pasa nada. El gran jefe Aznar dejó Castilla y León y pasó a Madrid llevándose consigo al gran indio MAR al que colmó de gracias y bendiciones siendo justamente correspondido. De hecho, es a MAR a quien se atribuye la autoría de aquella frase que hizo famoso a su jefe: “Váyase, señor González”.

Desde entonces, mi amiga y yo hemos ido siguiendo la trayectoria estelar de este pollo que años atrás nos había parecido tan poco agraciado y que, sin embargo, iba rompiendo la pana en los madriles y en las españas todas.


Fue secretario de Estado en el Gobierno de Aznar y cuando dejó el poder cogió un buen puesto empresarial. Se ha hecho famosete en tertulias miles donde, a falta de un discurso más elaborado, aporta un tono bronco y abundancia de insultos y descalificaciones.

Cuando la derecha cavernícola decidió que había que cargarse una forma de practicar la medicina piadosa con el enfermo terminal, el gran MAR se dedicó a insultar a modo al doctor Luis Montes. Hay abundantes grabaciones en las que le llama nazi reiterativamente.

Ahora el fiscal ha considerado que nadie tiene derecho a insultar impunemente, por muy secretario de Estado que haya sido.

Al enterarme, he llamado a mi amiga.

- A tu primer gilipollas le van a leer la cartilla, le digo, y le cuento la noticia.

- Hija, tan lista para algunas cosas, mira que puedes llegar a ser tonta, me responde. ¿Te has creído que le va a pasar algo? Pues olvídate de ello. Si después de las listas de periodistas le hicieron secretario de Estado espérate no le hagan ahora ministro.

Es entonces cuando me acuerdo del dicho popular de que la cabra tira al monte y no sé si hacer una novena a Santa Rita, abogada de los imposibles, o escribir una carta al fiscal del caso pidiendo que desista de cualquier acción.

domingo, 9 de mayo de 2010

Las mayas de Madrid


La vida cotidiana te ofrece a veces curiosas paradojas.

Este fin de semana hemos tenido en casa invitados que viven en zona rural. Venían a Madrid a disfrutar de lo que ofrece la capital. El sábado trasnochamos y el domingo no teníamos prisa por levantarnos. Nos las ofrecíamos tan felices cuando, a eso de las 10 de la mañana, nos despertó una música de diana floreada justo debajo de nuestra terraza. ¿Qué pasa hoy?


Pasa que en el centro de Madrid el segundo domingo de mayo se celebra la entrada de la primavera con toda pompa y boato, incluso cuando el día se presenta tan poco primaveral como este domingo madrileño. Un grupo marchoso y dinámico se encarga de mantener vivas esas y otras tradiciones que tienen su origen en el mundo rural y que prácticamente se han perdido en el campo y en la ciudad.

La fiesta se llama de las “las mayas”, porque la tradición impone que en ella se elija a la más guapa de entre las jóvenes, que recibe el título de “maya”. Ésta lucirá hermosos ropajes y presidirá una especie de trono floral por donde pasan los vecinos para congratularse de la llegada del buen tiempo y compartir dulces y vino dulce con los congregados.


En Madrid es tradicional que las jóvenes ofrezcan un ramillete de hierbas aromáticas – tomillo o romero – mientras con un cepillo echan fuera los malos aires del invierno. He observado que este año hay más incorporaciones jóvenes no todas de origen gato.


Así que nos hemos levantado y, desde la terraza, hemos seguido las danzas de los mayos madrileños, finalmente interrumpidas por un chaparrón primaveral. Los bailes tradicionales dicen de un pueblo casi tanto como un sesudo tratado etnológico.

No hay más que comparar las letras o la disposición de los danzantes en la sardana catalana, la jota castellana o la sevillana andaluza para conocer un poco más de la idiosincrasia de estos pueblos. En la sardana los danzantes unen sus manos para seguir un compás pausado mientras entonan estrofas que apelan al sentimiento nacional. En la jota, se baile en pareja o individualmente, con el mínimo contacto personal, pasos briosos con letras que aluden a la vida cotidiana, las tareas del campo, las comidas. En las sevillanas, el baile tiene un aire sensual y las letras hacen mención a la alegría de la vida.

Sardana “La Santa Espina”, letra de Angel Guimerá, una de las más populares:
Som i serem gent catalana
tant si es vol com si no es vol,
que no hi ha terra més ufana
sota la capa del sol.


Jota “La melitona”, muy popular en el centro peninsular:
De la uva sale el vino
de la aceituna, el aceite
y de mi corazón sale, !ay¡
cariño para quererte.


Sevillanas rocieras:
La primavera ha llegao
Llamando en mi corazón,
Y ya me muero de ganas
Por ver a la madre de Dios.


Disquisiciones aparte, resulta que nuestros invitados “rurales” desconocían por completo la fiesta. Han tenido que venir a la capital para oir los cantos de una fiesta tradicional que, según los entendidos, se remonta a los fenicios y los griegos.

Ya nos despedimos
pero no nos vamos
nuestros corazones
aquí nos dejamos.
Si no estás conforme
con el mayo dado
saca la botella
y echamos un trago.

Anda, para que vengan protestando de la vida en la ciudad.

jueves, 6 de mayo de 2010

Par de sonados

Me estoy retirando de la tele. Cada vez me resulta más difícil encontrar un programa interesante, más allá de los documentales de la 2, que los ponen justo cuando yo me echo una pestañada – vulgo siesta -. Quitando alguna peli y la serie “Pelotas”, lo demás me aburre soberanamente. Con lo cual, aprovecho para leer y para charlar con mi chico, que tiene una conversación más interesante que el Jorge Javier, por mucho premio Ondas que le den a éste.

Digo que me estoy retirando aunque con las salvedades referidas. Ayer empecé a considerar en retirarme definitivamente.

Estábamos comiendo cuando salieron los dos en la tele. Primero Rajoy, luego el presidente Zapatero. Los jefes de bomberos, con una cerilla en la mano.

Tenemos la economía en carne viva, la bolsa desangrándose – y me refiero a la bolsa sólo como síntoma, que en el fondo pienso que es como el juego de la lotería con las bolas marcadas - las finanzas nacionales en el ojo del huracán, el principal partido de la oposición bajo sospecha con decenas de cargos procesados por corrupción, cuatro millones largos de parados sin perspectivas de colocación, el sistema judicial en entredicho. Un panorama desolador.

En estas circunstancias, el presidente del gobierno llama al jefe de la oposición, cabe suponer que para encontrar puntos de coincidencia, para escenificar una imagen de unidad, para alentar la confianza de los mercados. Y todo lo que encuentran en común es que hay que reformar las cajas de ahorro. Reforma que era urgente ya hace dos años y que no ha sido posible porque cada cual tira de las suyas. Del resto, ni palabra.

El parto de los montes. Dos tíos grandes como dos mayos, allí parados como dos pasmarotes, primero uno y luego otro, porque ni siquiera para salir juntos fueron capaces de ponerse de acuerdo, diciendo obviedades. El primero, además, incumpliendo el principio más elemental de cortesía, preconizándose como aspirante a ocupar el lugar del anfitrión, en la misma casa del anfitrión. ¿Dónde ha aprendido maneras Rajoy?

Estos dos individuos que se asoman en la pantalla de mi tele son los responsables de las decisiones políticas y económicas que se toman y que hayan de tomarse en los próximos años.

- ¡Qué pareja de sonados!, comento con mi chico.

Y entonces me acuerdo de otro par de sonados: los boxeadores Pedro Carrasco y Miguel Velazquez, que en junio de 1969 disputaron el campeonato europeo de los pesos ligeros. A lo largo de quince asaltos se dieron una zurra soberana, dramática. Los árbitros le mantuvieron el título a Carrasco a los puntos pero los efectos fueron demoledores para ambos.

Lo de ayer fue un calco. Zapatero y Rajoy están zurrándose la badana, disputándose el despacho de la Moncloa. Hasta ahí, nada que objetar. Rajoy sabrá si el oficio de dinamitero es el más adecuado para llegar al gobierno, que a lo peor resulta que sí. Porque todo su afán parece radicar en impedir cualquier éxito del gobierno. Eso no es oposición, es pura guerra de guerrillas, una práctica muy española, ciertamente.

Como no me siento muy identificada con los intereses del PP, la intervención de su jefe de filas me importa exclusivamente en lo que afecta a los intereses generales, me gustaría que fueran un poco más patriotas, que arrimaran más el hombro, aunque si lo hicieran me sorprendería porque no parece que esa pauta esté entre sus hábitos. Ya lo dijo el jefe Aznar, son gente sin complejos.

Lo que me tiene de mal humor es la actitud de Zapatero, zombi total. Empeñado en situarse en un plano contemporizador con el capital, con los bancos, con los grandes capitales. Pero, chico, que tu juegas en el campo de la izquierda, que vas a acabar metiéndote los goles tú solito, habrá que recordarle.

Estoy perpleja. Hace un año, cuando el mal funcionamiento del sistema financiero – conviene no olvidar cual es la causa de nuestros males - desencadenó la crisis, el mensaje es que había que refundar el capitalismo. Se iba a poner coto a las malas prácticas bancarias, se iba a penalizar a la especulación, se iba a domar al capitalismo.

Desde entonces, este gobierno, y casi todos los demás, han utilizado dinero público a espuertas para tapar los agujeros de los bancos. Ahora los bancos reprochan al gobierno por su déficit, tócate los pies.

- Que se gasta más de lo que ingresa, acusa el sistema financiero al gobierno.

Y el gobierno, se calla. ¿Sabe en qué me lo he gastado?, debería contestar, en pagarle a usted la juerga y a ver si empieza a devolver lo que debe en vez de repartir prebendas millonarias entre los mismos que han llevado a los bancos al filo del precipicio.

Ayer, Nacho Escolar, escribía en Público, “El mercado, a su manera, está ejerciendo de lobo que sirve muy bien para asustar a las ovejas, para que los ciudadanos acepten unos recortes sociales inasumibles si no existiese el miedo. Ibamos a reformar el capitalismo ¿se acuerdan? Pues va a ser el capitalismo quien nos reforme a nosotros”.

Lo recuerdo mientras oigo las intervenciones de Zapatero y Rajoy por la tele.

- Cagüen la leche, digo en voz alta.

- Déjalo, no te tomes las cosas como algo personal, me aconseja mi chico, que me quiere bien.

- Es que es algo personal, respondo de mal humor.

No sé si a Zapatero le importa mucho o poco perder las elecciones pero yo pienso en que vuelvan al gobierno los Aznar’s boys, que nombren ministro de Trabajo a un Zaplana bis y se me abren las carnes.

- Absolutamente personal, insisto.

Me levanto y apago la tele.

- A tomar por saco, me digo a mí misma.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Disparos a los pies

Después de tantos meses de caída en picado del empleo, en abril el desempleo registrado bajó en 24.188 trabajadores y la afiliación a la S. Social aumentó en 53.852 empleados.

Que no será para tirar cohetes, a la vista de que aún quedan 4.142.425 personas aspirantes a encontrar un trabajo sin hallarlo, pero es un respirillo.

¿Qué es el paro registrado? La relación de personas que acuden al Servicio de Empleo y se apunden como demandantes de trabajo. Algunos lo hacen cuando pierden el empleo anterior, para cobrar el subsidio de desempleo, otros lo hacen porque quieren ponerse a trabajar aunque antes no lo hayan hecho. No todos los que quieren trabajar se inscriben, algunos prefieren buscar por su cuenta, y tampoco todos los que han perdido el empleo aparecen, algunos se dan de baja cuando terminan de cobrar el subsidio. Pero eso es lo que hay y esos son los datos que maneja el ministro de Trabajo.

Otra cosa es la Encuesta de Población Activa (EPA), que elabora el Instituto Nacional de Estadística, organismo adscrito al Ministerio de Hacienda.

La EPA es una investigación trimestral sobre 60.000 familias de la que se extraen datos del trabajo: parados, ocupados, inactivos, etc. Los datos de la EPA son considerados los oficiales y los que se homologan en Europa. Los datos del paro sirven para saber cuántos cobran el desempleo, cuantos siguen cursos, si se colocan o no. En cuanto a credibilidad, pues hay gustos para todos. Lo que es cierto y verdad es que los que cobran el paro no tienen trabajo.

¿Estará contento don Tino y el equipo adyacente, dirás tú, de tener una nueva buena noticia que llevarse a la boca? Pues no, tampoco esta vez la dicha ha sido completa. Todo fue empezar la rueda de prensa y desencadenarse los elementos. Los especuladores la han cogido con España y están colocando barrenos en los cimientos. La bolsa cayó en picado, Zapatero salió en la tele con la cara desencajada, tartamudeando de mala manera (¿No es posible que alguien enseñe a hablar a este hombre para que no parezca un párvulo?). Eso y la filtración tienen a don Tino hundido en la miseria. Es que la filtración tiene sus bemoles.

Para que te hagas una idea de cómo funcionan las cosas, en el ministerio cada año se establece un calendario en el que se fijan los días en que se harán públicos los datos de aquellos asuntos que gestiona el departamento: empleo, afiliación, pensiones, etc., de manera que todos los medios saben, por ejemplo, que los datos de afiliación y paro se darán el segundo día laboral de cada mes, caiga en lunes, caiga en viernes.

Esto es una novedad que estableció el ministro Caldera. Hasta entonces, cada cual se las apañaba como podía y los datos se proporcionaban al albur de cada ministro o secretario de Estado. ¿Que venían bien dadas? Pues deprisita. ¿Qué las cosas pintaban feas? Pues lo más tarde posible. Fue el gobierno socialista quien puso orden y estableció la agenda, fueran del color que fueran los datos.

Así, hasta este mes que alguien se ha ido de la lengua. Primero con la agencia EFE, luego con Colpisa.

O sea, que el martes, que tocaba rueda de prensa para cumplir con el calendario oficial y dar uno y otro dato, los ánimos estaban caldeados. Porque, ya comprenderás que a ningún periodista le gusta comprobar que hay canales privilegiados. Como es lógico, son de la opinión de que o jugamos todos, o rompemos la baraja.

Así las cosas, la rueda de prensa del primer martes de mayo tuvo en algún momento tintes surrealistas. Huevos tengo, decían los responsables de la Seguridad S. y del Empleo, mientras los periodistas insistían en conocer por qué llueve y no escampa.

En este escenario, Granado, el responsable de la S. Social, se esforzó en explicar
que la destrucción de empleo está “ralentizándose a una velocidad cada vez más acelerada”, que la afiliación “continúa incrementándose”, que la situación está “dificilísima paro va a mejor, no a peor“, que “los autónomos registran otro mes con afiliación positiva”, que sigue el “ajuste de la industria manufacturera” y que “aumenta la afiliación de las mujeres mejor que los varones de la especie”.

Rojo, la responsable de Empleo, ha asegurado que “se está frenando la destrucción de empleo”, que “el descenso supera al que se produjo en abril de 2002 y de 2004, cuando la economía estaba en fase alcista”, que mensualmente “se formalizan más de un millón de contratos, el 10% indefinidos” y que la nómina mensual que el ministerio abona a los desempleados es de 2.845 millones de euros”.

En cuanto han terminado las intervenciones de los altos cargos, los periodistas han pedido la palabra. Uno tras otro, se ha repetido la pregunta, ¿Q’apasaoconlafiltración?

Rojo ha respondido la primera para asegurar que esa historia la tiene “profundamente contrariada” y que lamenta “profundamente” que se haya producido la susodicha filtración, que se restringirán drásticamente la circulación de datos y ha reiterado tropecientas veces su compromiso de “garantizar el control y el rigor absolutos, la veracidad del proceso de datos y mantener la publicación de datos con arreglo al calendario establecido para el año”.

Granado se ha preguntado “a quién beneficia esto” (la filtración) y él mismo se ha contestado “a nosotros, no”. Por el contrario, ha añadido, “puede poner en solfa el trabajo de estos años”. El secretario de Estado ha concluido asegurando que “los datos no son propiedad de la Administración, son de todos los ciudadanos”.

Lo cual que yo me creo a pies juntillas. Lo que ocurre es que esa es una información que sólo manejan muy poquitas personas y ninguna de ellas ordenanza.

¿Cómo se ha producido la filtración? Nadie lo sabe. Tampoco sabe nadie qué rara cualidad adorna a don Tino y a su cuadrilla que siempre, siempre aciertan a dispararse en el pie cuando parece que va a empezar la carrera.

martes, 4 de mayo de 2010

Momento mecagüentó

Don Tino debe estar viviendo un momento “mecagüentó”. Motivos tiene, hay que reconocerlo.

En las pasadas navidades, al felicitar las fiestas a los periodistas, el ministro aseguró que desde el 14 de abril de 2008, que tomó posesión del cargo, no había podido dar una buena noticia y cuando por fín pudo, en julio de 2009, porque el empleo creció un poco, va el gobierno y aprueba el cierre de Garoña. Con lo cual, nadie hizo caso del dato laboral sino del nuclear.

Desde entonces, la cosa ha ido a peor. No sólo es que el desempleo ha ido creciendo sin control, es que la Ceoé ha venido toreando a don Tino con el diálogo social, el gobierno le ha marginado de esta tarea nombrando un sustituto, y el presidente Zapatero no se ha privado de hacerle más de un feo en público. En privado, ellos sabrán.

Y, en medio de este panorama desolador, va el empleo y le hace un guiño. El mes de abril registró menos parados y más afiliados a la Seguridad S. No para tirar cohetes, lo justo para una sonrisa.

Y, hete aquí que, a pesar de que en el ministerio existe un calendario fijado de antemano para hacer pública la información que gestiona, el pasado sábado la agencia Efe adelantó ya que el empleo había aumentado en 24.000 trabajadores; el lunes, Colpisa adelantó algunas cifras de afiliación.

Entretanto, el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, ninguneaba al ministerio declarando que sus datos no tienen comparación en cuanto a fiabilidad con los que proporciona el Instituto Nacional de Estadística, que también la pifió recientemente colgando en su página web los datos de la Encuesta de Población Activa antes de hacerse pública oficialmente.

Déjame que haga un paréntesis al respecto y te diga que algunos deberían atarse una piedra al dedo antes de dar a la tecla. Porque ayer la Sociedad General de Autores de España colgó el palmarés entero de los premios Max de teatro y danza antes de la fiesta en la que iban a entregarse. Pero, vamos a ver, ¿es que nadie sabe lo que es la discreción y la prudencia? ¿O es que nos ha entrado una epidemia de filtraciones peor y más peligrosa que la gripe A? Cierro paréntesis.

Hoy, que era el día fijado para dar los datos de paro y afiliación, los periodistas han llegado de uñas. Protestaban porque el ministerio – a quien se atribuye la filtración – haya privilegiado a unos medios en detrimento de otros.

De todos los ministros que recuerdo, don Tino es el más parecido al Pupas. Hoy, que debía ser su día de gloria, de lo que más se ha hablado ha sido de la filtración. Hasta el PP ha advertido que piensa presentar una interpelación parlamentaria para enterarse quién ha sido el filtrador.

Lo que digo, don Tino ha vivido hoy su enésimo momento mecagüentó.

domingo, 2 de mayo de 2010

De aquí y de allí

Los murales y pintadas suelen hablar de los lugares donde se crean casi tanto como la prensa local. Por eso me gusta guardar memoria de unos y otras.

Las que siguen fueron tomadas en Israel y Palestina. Esta, concretamente, en la Knesset, el Parlamento israelí. El mural es obra de Marc Chagall.


Ignoro quienes son los autores de estos murales. El primero lo capté en Sderot, una ciudad fronteriza con Gaza que vive bajo el temor permanente de los misiles lanzados desde Gaza, obsesionados por la seguridad y la protección.


Esta corresponde al lado palestino. Es de un colegio de Kalandia, población próxima a Ramalla. Observa con atención el brazo en alto del niño en primer plano. A eso se le llama efectos secundarios de la guerra.


Éste mural de Hebrón refleja una escena de la vida cotidiana en la Palestina ocupada. He de añadir que mientras tomaba la foto tenía a mis espaldas un escenario mucho más salvaje que lo que refleja la pintada: un grupo de colonos empeñados en echarnos por las bravas del lugar mientras la policía grababa el numerito.


“Por favor, cuidado con la cabeza”, reza esta pintada sobre la pared de la basílica del Santo Sepulcro, en Jerusalén. Esta iglesia, donde se supone que fue la crucifixión, se la han repartido entre varias iglesias, algunas ricas y otras menos. La parte que tocó a las ricas se adorna con oros y piedras preciosas. Otros no tienen ni para encargar un letrero y se arreglan en plan autogestionario, tal que así:


Estas otras imágenes son de Hebrón, cuyos habitantes se precian de ser vecinos de la ciudad más antigua habitada. Cualquier sitio es bueno para dejar un mensaje, deben creer.


Tal proliferación, que a veces es complicado distinguir el mensaje. Aquí están de muestra, dos escenas de Hebrón y Ramalla.




También hay mensajes minimalistas, como éstos del Mar Muerto:


"Ve en paz", dice éste:


Personalmente, el que más me gusta es este mural que vuelvo a traer, captado en un lienzo del muro que ha levantado Israel para aislar a las ciudades palestinas. Se puede ver en las inmediaciones del paso de Qalandia, ciudad próxima a Ramalla, al norte de Jerusalén. Una niña asida a un globo, se alza sobre el aire como tratando de saltar por encima del muro…


Con frecuencia nos creemos que somos los más originales del mundo: nos hemos creído lo de que España es diferente. Luego sales un poco de casa y, en cuanto traspasas una frontera, te percatas de que las diferencias son accidentales. Y si no, ahí está la expresiva pintada que capté en la plaza del Lido de Venecia. “Nena, ti amo”, un tipo original, el autor.


Ya puestos, traigo aquí un cartelito captado en la misma playa, donde se advierte, sin lugar a dudas, que todos los servicios son de pago: “Tutti i servizi sono a pagamento”. Cosa que a estas alturas ya habrá advertido el visitante.


Dicen de los venecianos que representan como nadie el espíritu mercantil, y algo de cierto habrá pues que se han pasado la vida comprando y vendiendo. A manera de test de comprobación, he aquí el cartelito colgado en una tienda de la ciudad poco después de haber soportado un amago de diluvio con acqua alta – cuando la marea de la laguna sube más de lo de normal e inunda las viejas casas venecianas. “Ocasión: por causa del agua alta, Shiraz propone las alfombras a precio de costo”.


“Cercasi papa disponibile da subito”, dice esta pintada en una columna. Se busca papá disponible de inmediato. Ahí es nada lo que pide.


Y, en fin, para despedirme de la ciudad de los canales, he aquí un reclinatorio de la iglesia de San Albise. No sé si pertenece a una familia con ínfulas o es una declaración de principios. Familia Follador.

martes, 27 de abril de 2010

La maratón, ton, ton


El domingo por la mañana temprano me llamó la miss.

- Que si te vienes conmigo a ver a tu hijo en la maratón.

A mi heredero le ha dado últimamente por el deporte y, como es partidario de la excelencia, hace las cosas a lo grande. Empieza participando en la maratón de Madrid con la pretensión de irse a Nueva York en la próxima edición.

A mí me parece muy bien la gente que dedica su tiempo a practicar deporte, aunque jamás he conseguido encontrarle el encanto a tal práctica, cualquiera que sea la modalidad deportiva elegida.


Así que, de buena mañana, se me ocurren varias posibilidades mucho más divertidas pero tampoco quiero pasar a la historia como la suegra in pectore más desaborida que han visto los siglos. Dije que bueno, con un entusiasmo perfectamente descriptible.

- ¿Dónde quedamos?, pregunto.

- Si te parece, en el Reina Sofía y podemos darnos una vuelta por el museo mientras esperamos el paso de los corredores.

El heredero, que ya se ha hecho una media maratón en dos horas, ha calculado que concluirá la maratón entera en cuatro horas. Con arreglo a esa estimación, deberíamos esperar su paso por Atocha antes de las 13 horas. A las 12,15 estamos las dos en mitad de la plaza bajo un sol que empieza a calentar. Los corredores pasan aún a buen trotecillo.


Una mujer pregunta si tenemos algo dulce para alguien que parece que viene con hipoglucemia. Miro en mi bolso y no encuentro nada. La miss saca un chicle sin azúcar.

- Es por las calorías, se justifica.

Poco a poco, sin ponernos previamente de acuerdo, volvemos frente al Reina Sofía buscando la sombrita. En la isleta, un equipo del Samur presta asistencia a un corredor que está tumbado con las piernas en alto.

- ¿Qué zapatillas llevaba?, pregunto.

- No es él, responde la miss, como si me leyera el pensamiento.

Cogemos una sombrita, nos acodamos en la barandilla del tunel y nos disponemos a pasar lista a los corredores. 15.000 han tomado la salida, que ya se necesita moral.
Los hay que se han provisto de toda la parafernalia que se supone inherente a la marcha y los hay que corren como si hubieran cogido lo primero que vieron al levantarse. De pronto, pasa ante nosotras un corredor vestido de soldado romano, como los de los belenes, saludando marcialmente. Luego, otro vestido de spiderman. La gente aplaude.

Esa es otra cosa que me choca. Miles de personas que esta mañana de domingo primaveral toman posiciones a lo largo de los 42.195 metros del trazado para animar a los corredores. Algunos serán familia pero no todos, digo yo. Es verdad que hay gente p’a tó, que dijo El Guerra.

Varios corredores llevan camisetas del Club Los Ramones. Si los vieran los del grupo punk les daba un soponcio.

- Ánimo, que ya sólo faltan tres, repite un chico que se ha apalancado detrás de nosotras.

- Sólo de pensar que tengo que hacer ahora tres kilómetros, me entra flato, dice la miss, a quien yo le hacía más espíritu deportivo.

Pasa el tiempo y los corredores a un ritmo constante, ahora más ralentizado. Ante nosotras pasan un hombre joven y un adolescente. En la camiseta del primero se lee: Padre. En el del segundo: Hijo.

Algunos han perdido el trote y van caminando. Oigo a uno que habla con su compañero, con voz entrecortada.

- Mi mujer está salida…(joer, pienso) de cuentas…(pues si se pone de parto de poco le va a valer el tipo este, me digo).

Abundan las sirenas de las ambulancias o las motos del Samur.

El heredero se ha entrenado y corre con un amigo. La miss llama de vez en cuando a la mujer del otro corredor.

- Por aquí empiezan a pasar ya los corredores escombro, le dice.

A todo esto, son más de la una y media y ni señal del heredero.

- Lo mismo se están tomando unas cañas tan ricamente y nosotras aquí como dos gilipollas, me dice, de repente, la miss.

Por primera vez, la veo con otros ojos. A ver si va a resultar que no es tan tonta como yo creo… Pero también puede ser una falsa alarma.

A las 13,45 pasa el amigo. Parece fresco. Le animamos.

- Venga, campeón.

El hombre nos mira y sonríe como puede.

La miss llama a su mujer.

- Que acaba de pasar Vicente.

Ha dado al manos libres así que oigo a la otra que dice: Sí señor, con un par.

- Pues no sabría decirte, responde la miss, no me he fijado si va con un par o ha perdido alguno por el camino.

Huy, huy, huy, me digo. Ésta está hoy respondona.

Cuando nos damos cuenta, estamos solas. Puede que los grupos que nos acompañaban fueran familiares y se hayan ido despues de haber visto pasar a los suyos. Nosotras seguimos esperando.

Pasan las dos cuando aparece el heredero. Trata de aguantar el tipo pero se ve que viene maltrecho. Oigo que dice a la miss.

- No sé si voy a aguantar.

Pero aguanta y, finalmente, entra en meta. Hecho un nazareno, pero entra.

- Tenemos que traer un bolso de Prada a tu madrecuando vayas a la maratón de Nueva York, dice la miss al heredero, porque ha aguantado el maratón a pie firme como una leona.

El heredero pone cara de carnero a medio morir. No le queda resuello para responder pero por su expresión deduzco que me he quedado sin bolso. Para mí que éste no corre otra maratón en su vida.

- ¡Viva la paella!, grita un corredor que en ese momento atraviesa la meta.