miércoles, 16 de diciembre de 2009

El 14 de abril



El jefe está contento. Se le nota en la carita que pone como de no romper un plato, la comisura de los labios recogida a un lado, con una media sonrisa. No quiere reir abiertamente para que no digan y porque está escarmentado.

Ayer ofreció el vinillo de navidad a la prensa. Acudió un puñado de periodistas de los que suelen cubrir la información laboral y de inmigración. Yo me di un paseo por el sarao aprovechando la condición de transparente que tenemos las ordenanzas. Y me di cuenta de que el jefe, efectivamente, estaba contento.

El jefe aprovechó la reunión para echar un speech. El jefe tiene algunas virtudes, (digo yo que las tendrá porque ya sería delito que hubieran nombrado ministro a alguien que no tuviera ninguna virtud) pero entre ellas no está la oratoria. El jefe es un hombre de trato directo, (digo yo también y no será por lo que le trato, que yo soy invisible para el poder) pero cuando tiene que hablar en público pierde un poco. No tanto como el presidente del gobierno, que lo pierde todo, que no sé dónde ha aprendido a expresarse este hombre, tengo que enterarme de la dirección de su colegio para presentar una reclamación.

Al grano, que no quiero enrollarme. El jefe dio las gracias a los periodistas por haber recogido la información que ha dado el ministerio y se mostró esperanzado en que llegue el momento de dar buenas noticias porque, dijo, desde el 14 de abril de 2008 (fecha de su toma de posesión) todo han sido malas noticias y cuando damos una buena, se decide el cierre de Garoña. Don Tino venía a quejarse de que cuando pudo anunciar que había bajado el paro, el 2 de julio de 2009, el consejo de ministros acordó el cierre de Garoña, con lo que nadie prestó atención al buen dato sino al mal anuncio.

Ya metido en materia, el jefe dijo que a ver si la cosa ministerial se calma y él puede tomarse unos días de descanso en la costa de Tarragona. Que mucho hablar de la Costa Brava pero los romanos se asentaron en Tarragona, añadió. Una listilla que había por allí le recordó que los griegos se asentaron en Empuries. Pues bueno, debió decir el ministro, pero yo tengo casa en Comarruga, ¿pasa algo?

Don Tino, como el que no dice nada, dejó caer que a lo mejor los datos de paro de diciembre no son malos del todo, felicitó las pascuas a los asistentes y se fue con el Manolo, su jefe de prensa, y otros amigos. Más contento que unas idem. El jefe está contento, ¿qué tendrá el jefe?

El periódico de hoy da algunas pautas. Mira por donde que su superenemigo, el Díaz Ferran jefe de la Ceoé, tiene abiertos todos los frentes: debe varias mensualidades a sus trabajadores de Air Comet, incluidas las cuotas de la Seguridad Social, y ahora va Caja Madrid, de donde Díaz Ferrán es consejero, y le abre un expediente por una deuda de 26 millones de euros que no acaba de pagar. A la vista de que se le amontonan los problemas, el aludido ha presentado la dimisión de su cargo a la Ceoé que, muy amablemente, la ha rechazado al grito de marcial, eres el más grande.

A propósito de lo cual he oido varias maldades. La primera, que el soplo a la prensa de lo de Caja Madrid ha salido de la Cepyme, la pequeña y mediana empresa, cuyo jefe, Jesús Bárcenas, acusa a Díaz Ferrán de que sólo defiende los intereses de los grandes, y olvida a los pequeños empresarios. La segunda, es que a pesar de la unanimidad en rechazar la dimisión, algunos empresarios están que trinan con Díaz Ferrán porque con tantos tejemanejes se le está olvidando lo principal de su cargo, cual es la de llegar a acuerdos que serenen el ambiente y beneficien al sector. Tercera, que todos los problemas empresariales del susodicho se deben a su enfrentamiento con el gobierno. De todo lo cual se deduce cuanto nos gusta largar a todos, no sólo a mí.

Lo que decía, que el jefe está contento. A lo mejor luego los problemas de Díaz Ferrán se quedan en nada y a la vuelta de navidades sigue dando la barrila con que a él quien de verdad le parece un tío con toda la barba es Esperanza Aguirre mucho más que Zapatero, sin comparación posible, pero entretanto, y a la espera de dar el dato de paro, que le quiten lo bailao al ministro, dale a tu cuerpo alegría, macarena.

Dicho lo cual, se me ocurre a mi, eso de que los consejeros de una caja de ahorros se concedan créditos de 26 millones de euros ¿es muy normal? ¿Se conceden con las mismas facilidades al resto de empresarios? Y, así a voleo, quisiera saber ¿esos créditos, los devuelven siempre los consejeros? Más aún, ¿Concederá Caja Madrid muchos créditos de ese montante a los empresarios sean o no de la capital?

La duda me corroe. Ainsss.