domingo, 14 de marzo de 2010

Verso suelto

Acaba de tomar posesión un nuevo portavoz del gobierno. Un periodista curtido, que procede de la vieja escuela de El País – para lo bueno y para lo malo – de donde salió tarifando y que pasó a dirigir Público, adonde han ido a buscarlo para poner orden en la política de comunicación de este gobierno antes de que se vayan al garete los dos, la comunicación y el gobierno.

Monteira, que se llama el pollo, ha debido de pasar por la farmacia antes de llegar a su despacho a comprar kilo y medio de esparadrapo, a ver si así consigue que algunos se estén callados o hablen cuando toca. A don Tino le va a llegar un paquete, seguro.

El jefe anda últimamente desatado. Lugar al que acude, discurso que larga y titular que proporciona. No pasaría nada si el titular ofreciera alguna sustancia o se correspondiera con la actuación política de su departamento. Pero no, don Tino habla y sube el pan.

Lo último han sido unas declaraciones suyas en Telemadrid, que ya son ganas de ir a hacer declaraciones a la frontera.

Tenías que verle. En la sala de maquillaje le habían dejado hecho un pincel. En la entrevista, rodeado de tres damas que le trataron con mucho más cuidado que al presi en TVE, empezó a sentirse cómodo y se puso a largar de lo poco que le había costado venir a Madrid y lo menos que le costaría volverse a L’Hospitalet, ni a él ni a su señora, por quien nadie le había preguntado. Metido en harina añadió que lo ideal de la muerte es hacerse un plan de pensiones privado para compensar lo que no te va a dar la pensión de jubilación. A título de ejemplo, señaló, él mismo tiene un plan.

Al día siguiente fue el protagonista de todos los titulares. Le salvó la nevada de Cataluña para hacer pleno. El Mundo, ABC, Público, Expansión, entre otros, llevaban a portada el consejo de don Tino de hacerse un plan de pensiones privado. Algunos, en tono crítico; otros, con pitorreo. Si el encargado de las pensiones públicas anda aconsejando hacerse un plan privado, apaga y vámonos, era el resumen. Algo así como cuando un ministro de Interior dijo que para tener garantizada la seguridad en este país, nada como contratar a un guardaespaldas.

Eso, justo en el momento en que se está empezando a negociar una posible revisión de las pensiones que ha levantado ampollas y cuando el número dos del Mtin viene repitiendo que el sistema público de pensiones está saneado – de hecho, tiene superávit – mientras que los fondos privados de pensiones están teniendo pérdidas de más del 20%.

En estos días, a don Tino le han dicho casi de todo. Desde el PP le han acusado de crear alarma e incertidumbre; el portavoz socialista en el Congreso ha dicho que su consejo es una obviedad; de IU le acusaron de irresponsable y de ponerse al servicio de los planes privados. Lo que son las cosas, al único que le ha parecido bien la propuesta del ministro es a don Ceoé, Díaz Ferrán.

Luego están los comentaristas, que ya le han cogido gustillo a darle sopapos. La mayoría sostiene que su puesto está amortizado. Otros suponen que el presidente está que echa las muelas con sus salidas de tono. Los más suaves le llaman bocazas y los hay que piensan que nada de esto es casual. Son los que creen que don Tino se está preparando la retirada a sus lares catalanes y que ha adoptado la estrategia de para lo que me queda en el convento me cisco dentro.

Abonado a la boutade, dice de don Tino un periódico de provincias, actúa en los últimos días como el “verso suelto” del Gobierno de Zapatero.

El responsable de la política de comunicación de este gobierno debe estar tomando medidas. Va a necesitar kilómetros de esparadrapo.

4 comentarios:

Tita dijo...

Me da a mi que D. Tino va a ser lo que está haciendo..."ciscarse" en el convento.

Pronto cambias de jefe, al tiempo.

Besos

Cruela dijo...

En resumen Don Tino es de poco atinar
... pues sí que tiene trabajo el nuevo portavoz

Besos

ODRY dijo...

Como dice Cru, la verdad es que no le va a faltar trabajo

Un besazo

Uma dijo...

que bueno don Tino...le estoy cogiendo simpatía...por bocazas!!!
jeje