martes, 11 de mayo de 2010

MAR, que veinte años no es nada



Dice el tango que veinte años no es nada, pero según y cómo. Veinte años pueden dar mucho de sí.

Lo he recordado a propósito de una noticia que he visto estos días.

“El fiscal pide dos años para Miguel Ángel Rodríguez”, dice el titular. “El periodista Miguel Ángel Rodríguez, quien fuera colaborador próximo de José María Aznar en sus primeros años en la Moncloa, se enfrenta a una petición de dos años de cárcel por llamar "nazi" en dos programas de televisión a José Luis Montes, el médico anestesista del hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid) que fue acusado falsamente de provocar la muerte de varios pacientes en estado terminal”, explica la entradilla de la noticia.

Tengo yo una amiga que asegura tener la rara virtud de preguntar ¿quién es este gilipollas? media hora antes de que le hagan director general. Descubrió que tenía ese don cuando, allá por el año 1987, preguntó al tal Miguel Ángel Rodríguez, alias MAR, ¿Pero tú eres tonto o qué? tres días antes de que Aznar de Castilla y León le proclamara el Verbo hecho carne en aquella tierra. Doy fé de que fue así porque fui testigo de la pregunta y espectadora sorprendida del nombramiento del susodicho como portavoz de la Junta de Castilla y León.


A Rodriguez hasta entonces se le conocían escasos méritos y ninguno tenía que ver con el buen periodismo pero mi amiga no estaba en lo cierto al formularle aquella pregunta sobre su improbable inteligencia. El chico resultó listísimo y además no sólo llegó a ser director general sino secretario de Estado.

En su papel de portavoz se rebeló extremadamente eficaz como la voz de su amo. Creó un personaje de alguien a quien todos habían tomado como al pito de un sereno: el gran jefe Aznar.

Ocurrió, no obstante, que no todas sus actividades se ajustaban estrictamente a la tarea para la que había sido nombrado y por la que percibía su salario con cargo al erario público. Al parecer, el chico se aficionó a la investigación.


El caso es que aparecieron unos informes sobre periodistas castellano leoneses que aunque no llevaban su firma, tenían un inconfundible aire marino, de manera que todo el mundo miró hacia el gran MAR.

Los informes hablaban de la capacidad profesional, las tendencias políticas o las circunstancias personales de los periodistas y recogían detalles del tipo: “C.B. … Segoviano, soltero, sale y se separa de la cantante M.S, así que nunca sabemos si sale, o ya lo han dejado o vuelven a salir”. “J.B. Está casado, tiene un hijo y espera otro para junio. Interesado en grupos cristianos de base”. “M.R. Es agresiva pero sin maldad malsana, aunque puede tener muy mala leche. Vallisoletana, está soltera”. “M.A.G. Leonés, leonés, está soltero y es novio ¿convive? con la anterior presentadora del informativo A.I.R.”.


El asunto levantó una cierta polvareda pero, allá por 1990, ya empezábamos a acostumbrarnos a que pase lo que pase, nunca pasa nada. El gran jefe Aznar dejó Castilla y León y pasó a Madrid llevándose consigo al gran indio MAR al que colmó de gracias y bendiciones siendo justamente correspondido. De hecho, es a MAR a quien se atribuye la autoría de aquella frase que hizo famoso a su jefe: “Váyase, señor González”.

Desde entonces, mi amiga y yo hemos ido siguiendo la trayectoria estelar de este pollo que años atrás nos había parecido tan poco agraciado y que, sin embargo, iba rompiendo la pana en los madriles y en las españas todas.


Fue secretario de Estado en el Gobierno de Aznar y cuando dejó el poder cogió un buen puesto empresarial. Se ha hecho famosete en tertulias miles donde, a falta de un discurso más elaborado, aporta un tono bronco y abundancia de insultos y descalificaciones.

Cuando la derecha cavernícola decidió que había que cargarse una forma de practicar la medicina piadosa con el enfermo terminal, el gran MAR se dedicó a insultar a modo al doctor Luis Montes. Hay abundantes grabaciones en las que le llama nazi reiterativamente.

Ahora el fiscal ha considerado que nadie tiene derecho a insultar impunemente, por muy secretario de Estado que haya sido.

Al enterarme, he llamado a mi amiga.

- A tu primer gilipollas le van a leer la cartilla, le digo, y le cuento la noticia.

- Hija, tan lista para algunas cosas, mira que puedes llegar a ser tonta, me responde. ¿Te has creído que le va a pasar algo? Pues olvídate de ello. Si después de las listas de periodistas le hicieron secretario de Estado espérate no le hagan ahora ministro.

Es entonces cuando me acuerdo del dicho popular de que la cabra tira al monte y no sé si hacer una novena a Santa Rita, abogada de los imposibles, o escribir una carta al fiscal del caso pidiendo que desista de cualquier acción.

12 comentarios:

ODRY dijo...

Tesoro, yo pienso lo mismo que tú amiga a este no le pasara nada, como a nadie en este pais, yo denuncie a mi vecina por acosarnos, mis hijos salian de casa con escolta policial y de eso hace más de dos años, el abogado cree que lo han archivado, así que no creo que pase nada.

Triste, pero así son las cosas

Un besote.

Marikiyas dijo...

La justicia es implacable con los que no tienen dinero... Pero estos, como MAR, estos saben buscarle las vueltas a la justicia.

Lo de las listas de los periodistas es muy fuerte. No entiendo cómo ha quedado en papel mojado.

Cruela dijo...

Ay Tiza
Cómo me haces esto, esas fots me producen dentera... el MAR cómo le odiaba, me acuerdo de su muñeco en el guiñol de canal+ y esa risa tan acertadamente irritante y maquiavélica que le pusieron... a mi E que por entonces era un bebé la producía carcajadas y creo que fue de las pocas que provocó el susodicho...
esa pandilla de Aznar daba mucho miedo, el MAE, el Acébes, el Zaplana... ahora están menos sobrados pero me siguen dando miedo
Besos

BET dijo...

Puff vaya personaje ... no creo en los milagros pero no le quisiera ver de ministro, que miedo !

Besos !

Valdomicer dijo...

Cada sátrapa tiene su bufón.
A alguien le tenía que tocar decir, cuando la Constitución cumlió 18 años, aquello de "si fuera chico podría votar y si fuese chica vestir de largo".
¿Todavía anda por ahí?.

Pilar dijo...

Probablemente alguien sea capaz de encontrar una acepción honorable del término nazi, si no en primera instancia en segunda y ni no, traquila que en el Supremo ya le indicará Varela como proceder.

Lástima de cinismo repartimos ¿eh?

Por cierto preciosas fotos de Venecia, yo quiero volver YA!

La de la tiza dijo...

Odry: coincido bastante contigo y hoy, mucho mas.
Besos, guapa.

La de la tiza dijo...

Marikiyas: el incidente de las listas de periodistas dio que hablar en su momento, como puedes comprobar en el enlace que he incluido en el comentario, pero poco más.
Es lo que suele ocurrir, que se habla, se habla y se habla de las cosas indecentes pero no se va un poco más allá para que no vuelvan a suceder.
Y ahí le tienes al pollo, feliz como una perdiz porque sabe que no le va a pasar nada. Una vez más.

La de la tiza dijo...

Crue: ¿Cómo que están menos sobrados? Están sobradísimos, con el añadido de que ahora tienen quien les haga el trabajo sucio de manera que parezca un accidente.
Pregúntaselo a Garzón.

La de la tiza dijo...

Bet: yo he aprendido a no decir nunca jamás.

La de la tiza dijo...

Valdomicer: no sólo anda por aqui y por allí sino que en este tiempo se ha hecho una fortunilla - que no es delito aunque en su caso haya sido deprisa, deprisa - y tiene tiempo para ir de tertulia en tertulia dando o negando el nihil obstat...

La de la tiza dijo...

Pilar: gracias por tu visita, no te recuerdo de antes, espero seguir viéndote por aqui.
Las fotos de Venecia me sirven para mantener vivos unos recuerdos maravillosos. Cada día sueño con volver.