viernes, 16 de julio de 2010

Sobre ruidos, besos y cañones


Un aforismo, que he encontrado en google, dice que “el ruido de un beso no es tan fuerte como el de un cañón, pero su eco es más duradero”. Conozco un beso, sin embargo, que ha producido más estruendo que un cañonazo: el que le ha propinado el portero de la selección española de futbol, Iker Casillas, a su novia, Sara Carbonero.

¿Qué ha pasado para tanto ruido?


Atendiendo a los datos objetivos la cosa fue así: un joven deportista tiene una novia periodista. Con ocasión de un triunfo deportivo – mejor diría EL triunfo deportivo – ésta entrevista a aquél. Dada la presión emocional del momento, al deportista se le aflojan los controles de conducta y, después de acordarse de sus seres queridos, su padre, su hermano, visiblemente conmovido, con los ojos húmedos, da a la joven un beso de tornillo. Todo, bajo los focos y las cámaras.


En youtube el vídeo en cuestión debe llevar como tres millones de entradas mientras los semiólogos andan buscando significados al beso.

Como suele ocurrir cuando se lían las cosas simples, las interpretaciones son de lo más peregrinas. Ya vamos por legión el número de quienes han entrado a explicar el significado de las imágenes. Me centraré en las opiniones estrictamente profesionales.

Hay asociaciones de periodistas que ven en la escena una falta de respeto a la chica por olvidarse de que ella estaba trabajando. Unas semanas antes, el presidente de los periodistas de Madrid, Fernando González Urbaneja, ya había protestado por la utilización que Tele5 estaba haciendo de la imagen de la periodista, al situarla cerca de la portería donde operaba el novio. Y dejaba caer, como el que no quiere la cosa, que con estos métodos una profesional no va a llegar muy lejos.


Comentario que obvia dos circunstancias, a saber, primero, la cadena en cuestión es especialista en manipulaciones y morbos varios. Urbaneja debería haber acudido directamente a la empresa para protestar por esa perversión del lenguaje y de los usos periodísticos. Incluso podía haber acudido a los tribunales denunciando algunas prácticas claramente abusivas, que en esa cadena se producen a diario. Debería haberse enfrentado al poder de la empresa, no a la imagen de la periodista.

Segundo, el presidente Urbaneja ha premiado alguna que otra vez a empresarios y periodistas muy conocidos, recuerdo a bote pronto al director de El Mundo que no es, precisamente, un modelo de honestidad ni de ética profesional.

Claro que no es lo mismo atizarle a una mujer periodista que criticar a una empresa o a un empresario poderosos. Ni comparación posible. En el primer caso, la censura suele salir gratis. En el segundo, uno arriesga el confort personal.


Podríamos añadir que esos métodos que se le atribuyen a la Carbonero son los que han usado habitualmente la mayor parte de los periodistas que hoy cortan el bacalao para llegar donde están. Dejar que sus respectivas empresas utilicen su imagen para llegar un poco más alto, más lejos, más fuerte.

Hay un pequeño matiz añadido en el caso de la periodista Carbonero. Se trata de una mujer y de una mujer guapa. Al parecer, competente en su área de actuación, la de deportes. Lo cual, lo de competente, es mucho más de lo que puede decirse de alguno de sus compañeros.

¿Qué es lo que, supuestamente, habría hecho mal ella? Según sus críticos, haber permitido que coincidieran sus intereses profesionales y los afectivos. Lo que contradice el principio sagrado que indica que donde tienes la olla no metas la… exactamente, eso, que el refrán reza para los machos, los únicos que tradicionalmente tenían donde meter algo. Las mujeres por lo general no han tenido nada que mezclar, encerradas en sus casitas.


¿Debería haberse quedado ella en Madrid para no coincidir con el novio? ¿Debería haber ocupado un puesto menos próximo al deportista, menos reporteril y más de gestión? Probablemente, esa medida hubiera conformado a las almas buenas. Pero ocurre que hay periodistas a quienes no les gustan la gestión sino el periodismo a pie de calle.

En el supuesto de que el periodista hubiera sido él y la deportista ella ¿Habría habido tanto remilgo? Cuando Arantxa Sánchez Vicario se casó con un periodista de deportes catalán ¿Dijo alguien que él debía quedarse en casa o bajar su nivel de trabajo? Ah, es que el profesional era él.
Y todo, por un beso. Una muestra de afecto durante el desempeño de una tarea profesional.

Anda y que esta u otras periodistas no habrán tenido que tragar malos modos y utilizaciones de sus jefes y jefecillos. Anda y que no habrán tenido que soportar desconsideraciones, faltas de respeto, manipulación, explotación y bajos salarios. Anda y que no habrá tenido que oir veces lo de ser guapa y tonta, o guapa y putilla, o guapa y trepa. Anda y que está buena la profesión periodística como para preocuparse por la oportunidad de un beso.

Porque de la misma manera que hay muchas chicas muy competentes que van ascendiendo en sus profesiones respectivas por su mérito y esfuerzo, hay muchos chicos que siguen sin entender que el mundo no es exclusivamente masculino. Y que el hecho de haber nacido macho no les da – no debiera darles - más cartas en el reparto de oportunidades.

Lo que yo he visto en el vídeo es una pareja joven que ha estado sometida a una presión desmedida por el hecho de que uno de ellos es famoso y la otra tiene una profesión expuesta a la mirada ajena. He visto a un chico joven que tiene un gesto de afecto, de amor, a su pareja.

Vuelvo a pasar las imágenes y me digo que ojalá que todos los problemas que tienen los periodistas fueran como ese. Un beso.

7 comentarios:

Cruela dijo...

Magistral...
Qué más decir como casi siempre con tus posts que están tan bien explicados, escritos y argumentados que dicen coño la de la tiza tiene razón...

A mi me pareció genial el beso, por inoportuno, por sincero, porque si... y además han quitado el morbo a un montón de paparazzis que buscan esa foto... toma ya
Besos

Pilar dijo...

Me encantó que la besara, que callara con un gesto sincero, humano y emotivo tanta y tanta tontería, que si The Times se pasó dos pueblos el señor Urbaneja se lo tendría que hacer mirar.

Me temo que no se puede bajar la guardia porque cada vez que damos algo por descontado, nos ponen los pies en el suelo, y no me gusta mancharme los "manolos" de barro.

Eres única poniendo los puntos sobre las íes.

Bsos

Ellyllon dijo...

Embobá me quedo cada vez que te leo.
Al 100% de acuerdo con Cruela.
Argumentas y escribes tan bien que cualquiera no está de acuerdo contigo.

Lo de Urbaneja, pabernosmatao

FEliz fin de semana.
Besicos
Elly

Uma dijo...

Yo no lo hubiera explicado mejor!!
De este tema ya se había hablado por los blogs antes del beso...de si era normal que ella estuviera a pie de campo y tal...¿pq habria de renunciar ella a su labor profesional por él?? ¡machista! pero en fin ...es ley de vida...hasta que no se igualen mas las cosas...
lo del beso...pues al principio me pareció fatal...en directo...pq me pareció que la ponía en evidencia a ella...pero al verlo repetido...es imposible pensar mal...en fin!!
besines!!

Tita dijo...

Cuando empezaron los mundiales empecé a oir el nombre de Sara Carbonero en la radio. Se burlaban de ella en los 40 principales, en el Anda Ya. Hablaban de ella de tal forma que yo me preguntaba si se habían llevado una gogó, o una puta, o una animadora tipo gruppie tal era el trato que recibía.

Cuando me enteré que era una periodista deportiva, novia de Iker Casillas no daba crédito a tanta violencia gratuita contra ella.

Me alegro de ese beso, de que como dice Cruela, dieran gratis una foto que los "pseudo-periodistas" perseguían, de que por fin se dejaran llevar porque ambos habían sido excelentes profesionales, y después del buen trabajo vienen los besos.

Me encanta como lo has explicado, ¡qué fácil es atacar a la mujer y no al sistema! ¡Cobardes!

Abrazos apretaos

IRMA dijo...

Amén.

La de la tiza dijo...

Bueno, chicas, damos por cerrado este post por el peso de la unanimidad.