jueves, 9 de septiembre de 2010

Los almogávares

Estamos de despedida. Sin prisas pero con seguridad. Se van con alegría contenida pero evidente. Vuelven a sus lares. Se retiran los almogávares.

Llegaron en trompa, con el nombramiento de don Tino. Bien adiestrados, conocedores del papel que tenían que desempeñar, cual es el de allanar el camino para la vuelta del lider a sus dominios, la vuelta a Cataluña reforzado y poderoso.

Es una operación que se repite cíclicament con cada cambio de titular. El presidente elige ministro y el ministro elige a su equipo: los altos cargos y los asesores. Los altos cargos son los que fija el organigrama de la administración, ni uno más ni uno menos y sobre el acierto en la elección es como los colores, según gustos.

La discusión se centra siempre en los asesores. ¿Son muchos o pocos? Depende del rendimiento. Si se tratara de profesionales acreditados en sus respectivos ámbitos, es posible que su rentabilidad estuviera justificada. Sin embargo, con demasiada frecuencia, éstos son puestos que sirven para compensar lealtades. Y su funcionalidad, dudosa.

El proceso es idéntico con cada nombramiento. Caras nuevas en los despachos y por los pasillos. Voces nuevas. Estos se hicieron notar más porque hablaban otra lengua: el catalán. Por eso se les conoce como los almogávares.

Venían con una idea clara: potenciar el papel del jefe en su comunidad autónoma. No en el ámbito nacional, sino en el autonómico. Así que las cuestiones nacionales les han interesado tirando a poco. Han trabajado con la vista y el corazón puesto en Cataluña.

Eso, y que les ha tocado una mala época. Un mal escenario y unos compañeros de cartel poco adecuados. Pasando por alto las reticencias con que fue recibido el jefe por su carencia de currículo académico, tampoco sus habilidades naturales se acomodaban al papel que le fue encomendado: conseguir un acuerdo social y pactar la reforma laboral.

Los negociadores de la Ceoé, oe, oe, de manera especial el capo Díaz Ferrán, no han sido colaboradores ni fáciles ni leales. Han hecho cuanto han podido para hurtar al ministro, y por extensión al gobierno, un acuerdo que hubiera avalado su política laboral, con el ojo puesto más en los intereses del PP que en los nacionales.

Los sindicatos, por su parte, tampoco han reconocido a don Tino como uno de los suyos. Eso, unido a su escaso carisma en política nacional y el pitorreo que se ha traído con él el presidente del gobierno, desautorizándole un día sí y otro también y haciéndole la tarea, en el límite justo del maltrato político, han acabado por hundirle en la miseria. En la miseria política y en la de las encuestas, que le sitúan como uno de los peor valorados del gabinete.

Don Tino vuelve a su lugar de procedencia recuperando un ímpetu que aquí nunca ha expresado. Desde que se ha anunciado el retorno se ha revitalizado, su taciturnidad se ha transformado en dinamismo. Se ha plantado en Hospitalet y, parafraseando a don Juan, “a su apuesta fiel, / fijó entre hostil y amatorio, / aquí está Tino Corbacho / para quien quiera algo de él”.

Los adversarios le recuerdan que vuelve con un magro zurrón y él responde que si es así por qué andan temblando y añade, cual Tenorio, “no me causan pavor / vuestros semblantes esquivos / jamás, ni muertos ni vivos, humillaréis mi valor”.

Estamos, ya ves, de despedidas. Hoy, los grupos parlamentarios le han dado el finiquito oficial al jefe en el Congreso, tras la aprobación definitiva de la reforma laboral. Ha sido un adiós sin gloria, mientras los sindicatos ultiman los preparativos para la huelga general y piden a gritos la dimisión del presidente del gobierno.

Se cierra una vez más el ciclo de la interinidad que hace bueno el axioma de “Amanece que no es poco” de que todos somos contingentes, incluso los ministros.

Mientras los veo trajinar de acá para allá hago memoria de cuántos equipos he visto pasar por la tercera. Muchos, ya. Todos llegan eufóricos, persuadidos de que nadie lo ha hecho como ellos van a hacerlo o cuando menos, que van a hacerlo mejor que el anterior. Se van a veces con alivio, creo que es el caso de este equipo, y con algo de incertidumbre sobre el futuro.

Se van cuando queda año y medio de legislatura teórica. Se van sin ruido, como vinieron. Se van adonde solían, los almogávares.

8 comentarios:

Uma dijo...

Enterarse de los vericuetos internos de las distintas profesiones es un arma de doble filo...produce morbo pero tambien angustia...¿asi que resulta que un ministro puede traer asesores (a los que paga un pico) de dudosa valía solo para pagar lealtades?? vivía mejor ignorando ese detalle...por muy vox populi que fuera ya....
En fin!! a ver si les sustituye alguien mejor....
Por otra parte...¿crees que tendrá exito la huelga general? yo tengo mis dudas, aunque si no estoy en mínimos iré....
en fin!!

La de la tiza dijo...

Uma: se supone que quien los nombra piensa que los asesores, o cualquier otro cargo, son competentes.
Quiero pensar que a la hora de nombrar los equipos uno escoge lo mejor entre las posibilidades que tiene, conjugando muchas variables e intereses.
Enn cuanto a la huelga, no tengo ni idea, como siempre ocurre, dependerá de si consiguen cerrar los transportes, los servicios públicos. Creo que los trabajadores están, por un lado, enfadados con el gobierno y, por otro, un poco también con los sindicatos. Pero temen que la alternativa sea un gobierno del PP que no se caracteriza por defender los derechos de los trabajadores, precisamente.

Pilar dijo...

Vaya con Dios, Don Tino y su cohorte!!!

No dejará memoria de él, porque Zapatero ha inundado todo el escenario y la reforma sólo llevarña su nombre, quizás en sus tierras, encuentre mejores hazañas y menos competencia.

Muerto el rey, viva el rey.
Reconozco ese ambiente previo, los rumores, los cotilleos, ese " se dice, me han comentado, tengo un amigo en presidencia que dice que"

Y normalmente la sorpresa, desigando monarca, la elección de la corte, y mientras el negocio parado o al ralentí.

En año y medio, si es paracaidista, no llegará a conocer el nombre de 10 funcionarios, pero claro quizás no le haga falta.

Suerte, que me temo que os hace falta.

Cruela dijo...

buuuf qué pereza.
No sé quién tomará el relevo, ni tengo la más leve sospecha... me asusté con lo de que sólo queda año y medio de legislatura, cómo pasa el tiempo...
La huelga general?¿ tarde y mal, hace mucho que los sindicatos tendrían que haberse puesto en marcha, la CEOE una vergüenza que el Ferrán puede estar allí cuando se sabe cómo dirigió sus empresas... el PP una alternativo no contemplada por mí...
y entonces qué?¿
pues éso qué pereza
peor están en mi país... es un consuelo o no?¿
Besos

La de la tiza dijo...

Pilar: te diré que en la tercera debe ser donde menos se especula con hipótesis. Que venga quien haya de venir y ya está. Hoy, calculábamos cuantos titulares hemos visto pasar y quien menos, llevaba cinco a sus espaldas. Demasié para el body.
Crue: eso es lo que me da a mi también, un poco de pereza. En cuanto a las alternativas, da igual lo que una contemple, en el propio nombre llevan el anuncia: de alternar, hoy tú, mañana él.
C'est la vie.

Tita dijo...

Yo digo como Uma...hay cosas que prefiero no saber, aunque en todas partes haya cargos "de confianza" en fin.

Que cada vez estoy más enfadada. Con Don Tino por no haberse largado el solito hace mucho, porque todo ha quedado un poco como el perro del hortelano, ni como, ni comer dejo. Que no hay nada hecho, y que también hago fu contra los sindicatos (y sindicada estoy) que parece que sólo están cubriendo el expediente, fraguando una huelga que ahora si tiene motivo, pero que cuando empezó a rumorearse, no. Que me escandalizan los "liberados" y más zarandajas que no termino de ver claras.

Creo que vendrán explicándonoslo por los centros de trabajo. Mira que soy guerrera, pero esta vez, me lo van a tener que explicar pero que muy muy clarito, porque antes de organizar una huelga (que es muy divertido) podían haber empezado a poner el pie en la pared ante las ofertas de trabajo (las pocas que hay) ABUSIVAS en sueldo y en horario aprovechando la crisis.

Ay, Tiza, perdonamé...que te he vomitado todo aquí cual niña del exorcista....

Besos

La de la tiza dijo...

Tita: corren tiempos malos para la lírica. Estamos contra la espada y la pared, mal la patronal, mal los sindicatos y peor el gobierno. De la primera nunca he esperado gran cosa aunque sería de esperar un poco más de civilización. Los segundos no están siendo capaces de adaptarse a los cambios de la sociedad y a veces parece que aún analizaran las cosas como si viviéramos en el siglo XIX. En cuanto al gobierno, se diría que se le ha olvidado quienes son los responsables de la crisis y nos la está haciendo pagar a los trabajadores, que tiene más a mano.
Luego, todo tiene una explicación más filosófica y política pero los hechos son tozudos.
Yo también estoy sindicada pero hay días que me entran unas ganas de cantarles las verdades del barquero a mis "representantes" que nunca están cuando los necesitas!
Hay una cosa muy preocupante que tendrá que apuntarse para siempre este gobierno y es el retroceso en los derechos sociales adquiridos. Con lo que cuesta avanzar, ni te digo cuando encima se retrocede.
Pero hoy el presidente ha dicho que no siente que haya traicionado sus principios. Será que tenía otros de repuesto...

Valdomicer dijo...

Recuerdo que mi libro de historia en el "Ingreso" decía de los alogábares algo así como que "...gritaban desperta, ferro mientras golpeaban el suelo con el chuzo haciendo saltar chispas de la piedras..."
No parece que tu pandilla de gamberros se hagan recordar por nada semejante.
Tiempos aquellos....