lunes, 25 de abril de 2011

Veinte años y un día

Va a hacer un año que estampé en esta pared un comentario sobre Miguel Ángel Rodríguez, a propósito de su encausamiento por haber llamado “nazi” en los programas “59 segundos” y “La Noria” a un médico que practicaba una medicina piadosa con los dolientes - el doctor Montes –.

Recordada entonces las andanzas del tal Rodríguez, un tipo mal encarado y faltón, crecido a la sombra de la pareja Aznar-Botella.

Durante la vista del proceso, llamado a declarar, este tipo echaop’adelante alegó ante el juez que interviene en tantas tertulias (muy bien pagadas, añado) que no le queda tiempo para preparar sus intervenciones televisivas pero que en ellas lo que se requiere es animar la audiencia y para ello, nada como repartir insultos. En consecuencia, la calificación de “nazi” era un intento de “calentar” (sic) la audiencia, una especie de “viva Cartagena”.

Hoy se ha hecho pública la sentencia en la que el Juzgado nº 8 de lo Penal le condena a pagar 30.000 euros por un delito continuado de injurias. El condenado ya anunciado que piensa recurrir y, entretanto, aprovecha para disparar a diestro y siniestro veneno y malos modales a partes iguales.

Sería bueno que pudiéramos considerar este caso como un hecho aislado, pero no lo es. Padecemos una derecha asilvestrada y montaraz que ha hecho suyo el lema “sin complejos”, lo que equivale a que todo vale porque ellos son los amos. La ley, la religión, la patria, la tierra, el dinero, todo es suyo. Los demás estamos aquí de prestado y por misericordia.

Lo peor de todo es que a veces una parte de la izquierda se empeña en ponerse al mismo nivel y otra parte de la judicatura viene a darlos la razón.

¡Cómo echo en falta una derecha menos faltona y más civilizada y educada!

8 comentarios:

Pilar dijo...

Tanto como para dudar de que otro modo sea posible.

Y nos queda un mesecito de aupa, espero que la boda te tenga entretenida y te pierdas lo más posible de una campaña que promete ser sencillamente de lo peor.

Un beso

Despotrikator dijo...

Pues no sé yo qué decierte... La verdad es que a mí me ponen más nervioso los neoliberales camuflados de progres y los hipócritas que sólo repiten lugares comunes, que los fachas desatados. A éstos, por lo menos todo el mundo les ve venir de lejos.
Un saludo

Tita dijo...

Sólo oir hablar del tema de duele fisicamente el cuerpo de tanto que me duele el alma.

Sólo los que hemos llorado de rabia y de agradecimiento ante la morfina que alejaba a la vez que dulcificaba el adiós sin más infernal dolor de quien quieres, sabe que este señor, no sabe de lo que habla.

El que a espada mata, a espada muere. Algún día, como paciente, o como familiar, tendrá que mirar agradecido al maravilloso personal que suele haber en las unidades de dolor y paliativos. Y entonces todas sus superficiales palabras, sus insultos, se clavarán en su alma como se han clavado en los que hemos visto sufrir de cáncer, degenerativas y otros sufrimientos similares....

¡Qué dolor, por dios!

Valdomicer dijo...

Esa derecha que añoras, haberla, hayla; pero no está por aquí, ni se la espera.

Sergio dijo...

Derecha e izquierda, y cualquier otra orientación o punto cardinal juegan a la descalificación, el comentario de mercadillo y el vocerío. Penita de clase política de cualquier color.

¡Cómo echo en falta un político interesado por nuestros intereses reales!

Cruela dijo...

Me acuerdo de su muñeco en los guiñoles de canal plus, era igualito de irritante e faltón, la pena es que casi que no debían de inventarse nada los guionistas...

y cuando dice el tío que dijo lo que dijo para crear debate de verdad que gente gensanta
Besos

La de la tiza dijo...

Pilar: estoy pensando en pedir una comisión de servicio en lo profundo del Sahara.
Despotrikator: es como si me preguntaras si prefiero morir de un infarto o de un ataque al corazón.
Tita: me indignan especialmente esa genete que te apuñala y luego te perdona.
Valdo: añorar, anorar no sería el concepto. Me gustaría que existiese y habitase entre nosotros.
Sergio: los políticos no son sino el reflejo de nuestra sociedad: ramplona, vulgar y rastrera.
Crue: fíjate que yo creo que el muñeco le humanizaba...

Soledad dijo...

Solamente le deseo, que cuando el necesite esos servicios este de manda mas alguien como el, y pase por lo que an pasado por su culpa tanto enfermos, como el equipo medico del doctor Montes.
soledad