lunes, 5 de marzo de 2012

Las visitas


No era para tanto. Le doy demasiadas vueltas a la cabeza porque estoy todo el día sola. He visto a la Niña y se lo aseguro: no es para tanto. No sé a qué viene tanto jaleo. Es un rebujillo de poca carne, lanas y telas. 2 kilos, 250 gramos pesó al nacer.

- Está por debajo del percentil, explica la Miss.

Quiere decir que ha nacido canijilla pero nadie se atreve a decirlo en voz alta. Al contrario, aclaran que tuvieron que abrirle la tripa porque la niña tenía sufrimiento fetal y menos mal que el médico estuvo atento. Que enseguida cogerá peso y será una fortachona pero, la verdad, la ves ahora y da grima. Lo que les digo, una canijilla.

Me la trajeron el sábado que, a lo que parece, ha quedado instituido como Día Oficial de la Familia Unida.
La llevan de un sitio a otro en una silla de coche en la que la Niña parece aún más pequeña. Porque no hay sillas de la talla subpercentil.

Para que entiendan cómo fue la entrada de la Niña en casa sólo puedo remitirles a la entrada del Papa en la Plaza de Colón. Menos el papamóvil, lo demás idéntico.

El Heredero, con la silla en la mano, la Miss detrás sin perder de vista a su cachorrilla. Mi humana babeando. Y ahí tienen a mi humano alfa que le arrebata la silla, se viene a mi habitación, pone el trono encima de mi sofá, libra al rebujillo de sus ataduras y la coge en brazos. Me la va a enseñar, pienso, ahora me la enseñará. Pues no, la coge y se la lleva. La Miss hace ademán de interceptarle el paso.

- No deberías cogerla, es su hora de dormir.

- Ya, dice mi humano. Y se la lleva al salón.

Me ignora. Me ignora totalmente. Como si no existiera. Vuelven al cabo de un rato. La Miss sigue con que la Niña tiene que dormir. Mi humana asiente. El Heredero, mudo. Mi humano alega que la Niña lo que necesita es conocer a su familia lo antes posible y que él es su abuelo.

No te fastidia. Ganas me dan de recordarle que él es un abuelo postizo pero estoy intentando retirarme de los pensamientos negativos.

Por fin, entre todos consiguen que abandone a su presa y mi humano deja a la Niña en una cuna plegable que han comprado los abuelos para cuando venga a casa. La Miss me mira con cara de agente de la Guardia Civil en control de alcoholemia. 

- ¿No deberíamos sacar a la gata de la habitación de la Niña?

Es posible que la maternidad afecte también a la memoria porque esta habitación ha sido siempre la mía. Mi humana me mira con ojos de sospecha. El Heredero tiene una cara de aburrimiento que no puede con ella. Y entonces, mi humano alfa vuelve a coger a la niña y me la trae.

- Mírala, Poe, es pequeñita y tienes que tener cuidado con ella, me dice.

Yo trato de hacerme la interesante y vuelvo la cabeza, como que no me importa lo que dice. Él insiste.

- Mírala qué guapa es ¿A que se parece a su abuela?

La miro de reojo. Mi humano está perdiendo el juicio. Vamos, decir que ese rebujillo es guapa es estar ciego perdido.

Me acaricia con una mano pero es a la Niña a quien tiene en brazos. La Miss insiste.

- Creo que es mejor sacar a la gata de la habitación.

- Dejamos la puerta abierta para que salga si quiere, propone mi humano alfa.

Por fin se van. La Niña se rebulle. Me asomo un poco. Pensar que esa cosa insignificante ha venido a quitarme el puesto, me encorajina más. Me vuelvo a mi sitio, debajo de las almohadas. A pensar y a esperar que se vayan. En vano. No sólo no se van ellos sino que viene más gente.

Mamen y su Charly, los primeros. Mamen es una loca de la vida, buena gente, pero loca de la vida. Mi humana habla siempre bien de ella, (lo que ya es un mérito) asegura que es la más inteligente, la más divertida, la más guapa, la más interesante y la que más ha ligado y ligaría si ella quisiera. No lo dudo pero tal como yo la veo, una loca de la vida. Claro que para aguantar muchos años a mi humana y a su Charly, muy normal no se puede estar.
Bueno, pues Mamen entró directamente a mi habitación y cogió a la Niña en brazos.

- Puedo cogerla, ¿verdad?, preguntó a la Miss, cuando ya había le hecho la revisión.

- No deberíais, que se va a acostumbrar a los brazos, responde la Miss, con cara de circunstancias.

- Ah, pues muy bien, que se acostumbre, que se acostumbre, le dice Mamen.

- Claro y cuando llore por las noches te llamamos para que vengas a dormirla, se queja el Heredero.

- A ti ¿qué te pasa? ¿No estás contento con una niña tan bonita?, se sorprende la amiga del alma.  

- Sí estoy contento pero la vais a malcriar entre todos. Y luego lo pago yo, se lamenta el padre.

Le miro y me doy cuenta que al Heredero se le está poniendo una cara rara. Miro a la Miss y compruebo que la maternidad no le ha sentado bien a la expresión. Mamen, que es más lista que todos los demás juntos, también ha debido de percatarse de algo.

- Oye, qué guapa estás, no parece que hayas parido, le dice a la Miss, con voz de falsa.

- La cesárea es lo que tiene, responde ella, un punto desabrida.

- ¡Qué bonita está la cosita esta!, insiste Mamen, yo creo que ha ganado peso desde que nació…

La Miss pugna por cogérsela para devolverla a la cuna cuando aparece mi humano.

- ¿Has visto cómo se está poniendo de guapa? ¿A qué parece más mayor?, le dice.

- Eso mismo estaba diciendo yo, corrobora Mamen.

- Ciento cincuenta gramos más mayor, señala el Heredero.

- Oye, como te pongas así de tonto cojo a la Niña y me la llevo a mi casa, vamos, hombre, a cualquiera que se le diga, una niña así de bonita y tú con esa cara desaborida, amenaza la amiga. 

- No le hagas caso, es que se está haciendo un poco viejo, explica mi humano.

El Heredero se va. La Miss ordena que dejen a la Niña en su cuna.

- Ahora mismo, responde mi humano. Coge el rebujillo de manos de Mamen y la descubre las piernas.

- Mira que pierninas más torneaditas que tiene.

Cuando creo que no voy a poder soportar más tontería, llaman al timbre. Más visitas. Llegan las holandesas.
Justo, las que faltaban. La holandesa madre abraza a la Miss y le grita que está guapísima y cómo lo ha hecho para perder todos los kilos en un pispás. Eso dice: pispás. La duendecilla se viene directo a mi habitación. Se asoma a la cuna, coge el chupete de la Niña y se lo mete en la boca. A la Miss le va a dar el parasiempre, me digo. Sale de la habitación y enseña el chupete como un trofeo.

- No cojas las cosas de la Niña, le amonesta tibiamente la holandesa madre.

Mi humana coge el chupete y al momento vuelve con otro nuevo que deja en la almohada de la Niña.
Entonces, la duendecilla se acuerda de la vieja cantinela.

- ¿Dónde está el gatito?, pregunta.

- Es gatita y está descansando, anda, déjala, responde mi humana.

La Niña y yo tenemos un momento de sosiego cuando por fin salen todos de la habitación. Un momento, he dicho, porque al instante vuelve la duendecilla, levanta los cojines y me advierte.

- Si arañas a la Niña te cortan las uñas…

He aprovechado el resto del fin de semana, que mis humanos han estado fuera, para informarme en internet si hay algún lugar donde las gatas repudiadas por los humanos podamos pedir asilo político. 

6 comentarios:

Uma dijo...

la verdad es que la miss anda un poco estirada, pero no puedo abstraerme del stress que debe estar pasando de que no la hagan ni caso!
Poe dile a tu humano que se la está jugando!
y al heredero perdonale el mal genio que es que la falta de sueño es lo que tiene!

Besos

Tita dijo...

Pobre Poe, pronto las cosas volverán a su sitio...el tiempo justo de que la niña las empiece a descolocar.

Verás que al final, son más cosas las que os unen, que las que os separan!

Cruela dijo...

Ay Poe ya verás cuando gateará será peor, tú hazte la dormida siempre... ánimo al final la cogerás cariño si total es un cacho carne con ojos
tú puedes
Besos

Valdomicer dijo...

Queridísima Poe:
Tu continúa levantando acta notarial de todo lo que vaya sucediendo.
Mi nieta ha descubierto que Willy y Harry no son peluches y siente una especie de simpatía especial por ellos, lo que me hace suponer que la cachorra te ha de querer algún día no demasiado lejano.
No busques asilo para gatos jubilados, que te vas a arrepentir.
Caricias en el lomo.

TIGRIS dijo...

Querida Poe,

Ha sido una semana dura para todas por lo que veo. A ti te llega gente y no para, de mi casa se van y no vuelven. El Humano Beta se fue a la ciudad a trabajar por aquello de la crisis y la Humana Alfa pierde el culo y se va con él en cuanto junta dos días libres (no lo entiendo, si ni siquiera le ronronea ni nada, que lo digo con cariño, pero esta humana es un poco tonta). Cinco días enteros me han dejado solita, con agua y comida para aburrir, pero eso, aburrida, que hasta se habían llevado el ordenador, y oye, que la tele cansa...

Creo, por lo que cuentas y lo que veo, que los humanos están locos, y son imposibles de prever (no como nosotras, organizadas y cumplidoras), así que claro, les llega una novedad y emoción, y ya no saben gestionar nada más de lo que ocurre en sus vidas. Ya necesitarán mimos mientras ven la tele y no estaremos no señora, que estaremos en el asilo ese que dices o viendo mundo y corriendo de gatos pardos, que ganas me dan de irme contigo.

Al final mi humana y mi cachorra regresaron ayer tarde, la humana estuvo trajinando de acá para allá, que si coladas, que si cenas, que si recoge, saca, pon... ¡con lo ordenada que tenía yo la casa, tantas rondas para saber donde está todo, para nada! menos mal que la cachorra si que sabe lo que es importante y desde que llegó hasta que se acostó estuvo haciéndome mimos, que yo venga a maullar desgañitada por toda la casa y la otra ni caso. Una desazón que tenía yo...

En fin Poe, qué ánimo y valor y no desfallezcamos, que estoy segura de que al final todo pasa (vamos que estos humanos son ya mayores y no van a poder resistir tanto estrés).

Contando los sesenta dijo...

Uma: está usted algo confundida, sin duda que yo no me expreso bien. El Heredero duerme plácidamente, no creo que sea eso lo que le produce estres.

Tita: yo soy más pesimista. La vida ya nunca será igual.

Cruela: tantas veces me hago la dormida que voy a parecer de escayola.

Valdomicer: es muy gratificante saber que alguien entiende mis sentimientos pero lo que usted cuenta de su nieta no me consuela en absoluto. Diré que todo lo contrario.

Tigris: me alegra mucho saber de tí y de tus andanzas rurales. No te lo tomes a mal, pero si te digo mi verdad se ve que aún eres muy joven. Te queda mucho por aprender. Lo primero, que los humanos son de memoria frágil. Se van y no se acuerdan de volver. Cuanto más jóvenes peor. Acuérdate de que te lo he advertido.