domingo, 15 de enero de 2012

Excrecencia familiar


En esta casa todo se celebra comiendo: las navidades, las vacaciones, los cumpleaños, las alegrías, las preocupaciones, todo. Luego se quejan de que engordan, así son los humanos.

Mis humanos alfa se pasaron la primera fase de las navidades sentados a la mesa: nochebuena, navidad, post navidad, pre Nochevieja. No pasaría nada si lo celebraran ellos solos pero quiá, a mis humanos alfa les gusta comer en compañía. Cuantos más, mejor. Y cuanto más tiempo permanecen a la mesa, mejor se lo pasan, parece ser. Horas enteras se pasan ahí, sentados, raca que raca. Arreglando el mundo.

Me acuerdo una vez, que se sentaron a comer a las 3 de la tarde y se levantaron a las 3 de la madrugada, con una pausa para preparar “algo de picar” cuando se hizo de noche. Fue el 13 de marzo de 2004.

La humana alfa de la casa, que no es santa de mi devoción, no sé si lo han advertido, tiene muchos defectos pero tiene alguna virtud: puede montar una comida o una cena en un santiamén. Los amigos lo saben y han hecho de esta casa un jubileo. Sin respeto ninguno por los que también vivimos en ella.   

Ayer volvimos a tener comida. Los de siempre, que a ella le gusta pasar lista.

- Mañana pongo el cordero, que vienen a comer los chicos y Mamen.

“Los chicos” son el Heredero y la Miss y Mamen son ella misma y su Charly. Mamen es como de la familia, a veces más. Ella y mis humanos alfa son amigos desde hace muchos años aunque por separado. Por un lado eran amigas ellas y por otro Mamen y mi macho alfa sin que mis humanos se conocieran. Charly es una adiposidad de la amiga. Buena persona pero de otra pasta. Un vicioso de la vida sana: gimnasia, bicicleta, marcha, tennis, padle, natación. Lo que se entiende por un multiespecialista.

- Tanta salud te va a matar, le dice mi humana en plan choteo.

Mi humano alfa es un santo, no como ella. Yo aguanto en esta casa por él, que si no hace tiempo que me habría ido. No alcanzo a entender las razones por las que él se queda motu proprio. Y encima sin quejarse.

La comida empezó tarde, como siempre porque Mamen nunca es puntual.

- Es una cosa genética, no se conoce de ninguna ocasión que haya llegado a tiempo a ninguna cita, dice mi humana como si expusiera una teoría científica.

La Miss sigue engordando de frente, igual de guapa que siempre y cada día con un modelito nuevo. El Heredero engorda distributiva, lenta e inexorablemente: todo alrededor. Entran en trompa, cargados de paquetes.

- Hemos comprado patucos y baberos para la bebé, dice el padre de la criatura.
- No compréis demasiado que luego os regalarán muchas cosas, dice mi humana alfa.
- Yo estuve ayer en el Corte Inglés y la compré un jersecito rosa, añade Mamen.
- ¿Lo ves? Yo también he comprado un vestido, es monísimo y estaba rebajado, confiesa la teórica del anticompra.

Entre comida y sobremesa la casa estuvo ocupada hasta las siete. La Miss echó una siestecilla después de comer. Es una experta en tener a todo el mundo pendiente de ella. El Heredero la tapa con una manta para no se enfríe, mi humano le coloca un reposapiés, mi humana prepara un té para que haga mejor la digestión.

Cuando la casa se llena de gente yo me retiro a mis aposentos. Aposento, en realidad. Es lo que llaman habitación de invitados. Me subo al sofá, me meto entre los cojines y espero a que se vayan para no oir hablar de “la bebé”. Infructuosamente. Me tienen harta con tanta visita y tanta bebé.

- Y hemos visto una cuna estupenda, de madera maciza, oigo a mi humano alfa.
- Yo la he comprado 100 acciones del Banco de Santander ahora que están a buen precio, una cosa simbólica, cuenta Charly.
- Si se salva de la gimnasia le matará el romanticismo, sentencia Mamen.

6 comentarios:

Pilar dijo...

Si, si, te vas lejos, pero no te pierdes un ripio ¿eh? Menos mal que si no nos enteramos de ná.

ronroneos...

Uma dijo...

Dile a tu Humana que compre! que yo ahora me arrepiento de tanta reserva!
¿habrá foto de la bebé? qe ganas!
Besos

Valdomicer dijo...

Queridísima Poe:
No es esa casa, es este país. Aquí se celebra todo comiendo. País de tumbaollas, que decía aquel.
Vete preparando porque un bautizo es causa de festín, ya verás.
Caricias en el lomo.

La de la tiza dijo...

Pilar: se ve que usted no conoce la casa de mis humanos, se meta una donde se meta se oyen sus conversaciones. Y aquí estoy yo para contarlo.
Uma: qué tal se cría su Bolica? No sé si habrá foto. Con el ordenador me manejo, no sé con la cámara.
Valdomicer: a mí también me gusta comer, se lo pido al humano alfa, que conoce mis gustos. ¿Bautizo, dice? Creo que no gastan por aqui. Intuyo conflicto en el horizonte.

Tita dijo...

Recuerdo perfectamente la noche del 13 de marzo del 2004 porque estuve despierta toooooooda ella, casi como tus amos, sólo que yo me la pasé pariendo!. Claro que más recuerdo la del 14.

Que sepas que en este pais de tumbaollas como dice Valdo, todo se celebra así ¿hay alguna otra manera? Eso que ganas con lo que caerá ¿no?

La de la tiza dijo...

Tita: mira que sois dadas las humanas a parir, luego decís de nosotras. Sobre la comida, un respeto: yo como comida de gatos, no de humanos. Sólo faltaría.