miércoles, 25 de enero de 2012

Secretos de familia

Esto es un sinvivir. Esmeralda está permanentemente en casa,. Por la mañana se queda porque le da miedo salir sola. Cree que, si sale, le van a atracar o, en el mejor de los casos, un coche se subirá a la acera para atropellarla. Al metro no baja porque los espacios cerrados le producen claustrofobia. Por la tarde no sale porque dice que mi humana va muy deprisa a todas partes y ella es más pausada.

- Pues nada, nena, aquí te quedas que yo tengo mucho que hacer, le responde mi humana.

Mi humano alfa pasa directamente de ella.
- Anda, maja, que no sales por no hacer el esfuerzo. No eres tú vaga ni nada, le dice.

Esmeralda se calla. Delante de ellos, porque en cuanto se queda sola se explaya conmigo. No porque me tenga confianza, que si pudiera ya me habría tirado por el hueco del ascensor, sino porque cree que lo que a mí me cuenta va a quedar en secreto. No sabe adónde ha ido a plantar la era.

- Mírale el tonto este, que se le cae la baba sólo con mirarla. ¿Qué le dará esa puta?

La “puta” es mi humana, quién lo iba a decir. La cuñada tiene la teoría de que todas las mujeres son “unas putas” –perdonen el desliz, pero yo tengo que ser fiel a mis fuentes- menos ella y la reina que son unas santas. La princesa también lo fue antes de casarse pero, según asegura, se ha reformado por la vía matrimonial.

Las mujeres, según la teoría de Esmeralda, utilizan malas artes para atraer a los hombres y tenerlos atados a la falda y, de esa manera, separarlos de sus padres y, muy especialmente, de las hermanas. Esa es una teoría elaborada por ella misma que ya la he oído antes pero estos días se ha visto reforzada con un libro que está leyendo: La soledad de la reina. Según parece, en él se viene a demostrar que el rey es un poco pendón y la reina una santa sufrida.

Tenían que verla leyendo el tomo de marras (la cuñada no es de libros digitales, es un poco chapada a la antigua) y lanzando exabruptos contra todas las novias que se ha beneficiado el monarca. Que, pienso yo, algo habrá tenido que ver también. Y si es de los que se dejan hacer, peor aún.

- Unas putas, eso es lo que son todas, repite una media de dos veces por página.

Cuando ella perora yo me finjo dormida salvo cuando levanta la voz, como si estuviera en el Congreso de los Diputados, y se altera toda ella, que no hay forma de disimular. Abro los ojos y la miro con espanto.

Entonces, se me enfrenta y pregunta:

- Tú ¿qué miras, gata tonta?

Ganas me dan de responderla.
- Miro a una humana tonta de verdad, que como no sabe alcanzar las uvas dice que están verdes. 

Pero no digo ni miau, que en mi caso estaría justificado. Porque yo soy de poco discutir. No como mi humana, a quien le encantan las trifulcas. 

Aunque no siempre lo parezca ésta es una casa bastante civilizada y mi humana se reprime las ganas de retorcer la cabeza a la cuñada cuando se pone muy pesada, aunque yo le oigo crujir los músculos del esfuerzo de contención. Por lo general, sonríe como si la quisiera verdaderamente. Hasta que salta con mi humano alfa:

- Tu hermana no es más tonta porque no practica, deja caer.

- Practicar en tontería es, justamente, lo que lleva haciendo toda su vida, responde mi humano. Al contrario que ella, él es un flemático.

Creo que se aproxima el gran día porque va llegando a Madrid la plantilla familiar al completo. Espero que la Miss no se demore porque estoy pensando en emigrar a otra casa que resulte más acogedora que esta.
 

5 comentarios:

Pilar dijo...

Es todo un privilegio asistir a la realidad de la vida de Tiza, aun en su ausencia...cómo te pille...

Tita dijo...

Pues sí, Poe, a este paso la que va a tener que salir a dar un paseo en metro, vas a tener que ser tú.

¿Y a ti, no te considera puta también?

Valdomicer dijo...

Queridísima Poe:
Líbrenme las diosas de hacer mayor comentario a esta entrada.
¡Cómo está el panoramama! Lo malo es que si digo algo, enseguida me tacháis de mach..
¿Ves omo me pasaba?
Caricias en el lomo.

ODRY dijo...

Ja ja ja. La vida misma, para que más.
Un besote.

La de la tiza dijo...

Pilar: como me pille, dice usted, no quiero ni pensarlo tal como se las gasta mi humana. Pero creo que no hay miedo. En esta casa solo hay atención para la cachorra.
Tita: al metro no pero en cuanto llegue la primavera tomo posesión de la terraza. Espero que para entonces la casa vuelva a su ser. Y sí, a mí a la que más porque soy la preferida de mi humano alfa.
Valdomicer: admito que mi humana es un poco talibana con el feminismo pero no se me haga usted la víctima, ande, que no es para tanto.
Odry: ¿eso es la vida misma? Yo quiero un poco de tranquilidad, que esta casa parece Tele5.
Muchos saludos a todos ustedes que vienen a hablar conmigo.