miércoles, 17 de febrero de 2010

Una de cow boys


Me he pasado la mañana con el pinganillo pegado a la oreja para seguir el debate que en el Congreso de los Diputados mantenía el presidente del Gobierno con el resto de partidos a propósito de la situación económica.

Mi señorito acudió puntual a su escaño, de los primeros sino el primero. Anda el hombre inquieto por ciertos movimientos estratégicos que cree ver en derredor suyo.

Entre los inquilinos de esta casa decir movimientos es como mentar a la bicha. Los movimientos por aquí suelen ser telúricos y la estrategia, significa directamente que alguien te está moviendo el sillón. El jefe está intranquilo y se le nota desde lejos. Llega con el andar más cansino, la ojera caída y apenas se le oye el nosdías.


Don Tino está preocupado porque cree que no le quieren. Desde que llegó, estaba convencido de que no le quieren en Madrid porque es catalán. Ahora es mucho peor: cree que no le quieren en Madrid y tampoco en Cataluña. Nos están puteando, le susurra su Manolo. Querrás decir puenteando, sugiere don Tino. Puteando, he dicho puteando, responde el portavoz, con la dulzura que le caracteriza.


Más aún, está persuadido de que los suyos se quieren quedar con su silla. Y no sabe bien quienes son suyos. El jueves organizó una comida en su despacho con algunos de los parlamentarios de la Comisión del P. de Toledo y se llevó al responsable de la S. Social que, en teoría, está a sus órdenes pero que en su partido es el que corta el bacalao en materia laboral y económica. (Se pidieron el menú del día del comedor, que tocaba hamburguesa. Así que en los periódicos ya han empezado a referirse al pacto de la hamburguesa).


Se nota que quiere tomar la iniciativa y que no sabe bien cómo hacerlo porque en cuanto se descuida llega otro y le toma la delantera o le desautoriza.

A lo que iba del debate. Internet me ha permitido ver los distintos puntos de vista, según el medio, y la opinión que les merecía cada intervención.

- Rajoy desprecia un gran pacto y se limita a pedir la cabeza de Zapatero, titulaba Público.

- Zapatero promete un pacto en dos meses y Rajoy pide su relevo, decía El País.

- Un debate sin acuerdos a la vista, El Mundo

- Zapatero quiere cuatro pactos en dos meses y Rajoy le pide un cambio radical, ABC.

Y así sucesivamente.

Más aún, me he bajado los textos de los discursos iniciales del presidente del gobierno y del lider de la oposición y los he leído detenidamente. ¿Y qué? Pues tengo la sensación de un dejà vu. Esto me suena de algo, ¿Dónde lo he visto yo?, será que lo he soñado. Es como la eterna cantinela.


El gobierno lo tiene crudo. La economía va directamente mal y la mejoría se anuncia lenta y escasa. Su margen de maniobra es reducido y difícil, aparte de sus propios errores.

El primer partido de la oposición se está relamiendo de gusto por las dificultades del gobierno y ni loco quiere dar facilidades. Prefiere que se vaya cociendo en su propio jugo. Así que utiliza artimañas dialécticas, movimientos de distracción.

Zapatero ha desgranado una serie de cifras y datos económicos que parecen anunciar una leve mejoría. Rajoy, con un ojo y medio en las encuestas, le ha respondido que ese cuento ya lo ha oído.

El gallego ha actualizado el lema de su predecesor, Aznar, le ha espetado varias veces el váyase, señor presidente y ha pedido a los diputados socialistas que echen al presidente. El leonés le ha acusado de cobarde y de no tener lo que hay que tener – los hombres siempre sitúan el análisis intelectual a la altura de la entrepierna – para echarle. En cambio, le ha guiñado un ojo a CiU que, previamente, le había anunciado su disponibilidad. Y así ha pasado la mañana.


Yo tengo trabajo, no tengo hipoteca ni deudas y miro la pantalla de mi ordenador con cierto distanciamiento pero me imagino a un parado de 50 años sin expectativa de encontrar trabajo o a un empresario en riesgo de quiebra a la espera de soluciones de los políticos escuchando el bla, bla, bla de esta panda de privilegiados que ocupan el Parlamento.

Ninguno de los oradores que nos representan se ha atrevido a subir al estrado y decir: estamos aquí tratando de cubrir la papeleta pero todos, gobierno y oposición, sabemos que la cuestión económica no es de nuestra competencia. La crisis se arreglará cuando y como quieran quienes la han causado: el poder financiero, el poder bancario, la multinacional del dinero...

La macroeconomía, ese poder fáctico que lo mismo hunde la bolsa que la sube por las nubes, que lo mismo reparte préstamos como chuches que niega el crédito imprescindible para que las empresas subsistan.


Los miraba a través de la página web del Congreso y me producía una cierta ternura: la misma que me causan los niños jugando a cow boys o a piratas.

7 comentarios:

Uma dijo...

cuanta razon en tan poco espacio...
si es que cuando a los politicos les preocupa más ganar o no perder elecciones que los problemas de los ciudadanos las cosas seguiran yendo mal...
Que esto se arregle solo cuando el poder economico quiera ya no lo tengo tan claro (dentro de mi desconocimiento claro)
besos

Valdomicer dijo...

¡Qué pedazo de guión!.
Que no te lo roben, chica, que esto huele a Goya o, peor aún a Oscar.
La pena es que ya conocemos cómo termina, al final el bueno se salva.
El malo....
Y los niños aplauden desde sus butacas.
Besos.

Tita dijo...

Si al menos Rajoy prometiera soluciones y las llevara a cabo...pero por lo visto no piensan compartir sus fórmulas mágicas (¿serán éstas que sus amigüitos suelten la pasta?) para arreglar la situación de esas personas sin empleo y escasas expectativas de recuperarlo con crisis o sin ella.

Pues eso digo...que si al menos al Rajoy (tilín tilón) se le viera voluntad por los españoles, y no sólo por el poder...pues todavía.
Pero que no. Y eso. Vaya mierda, con perdón.

Que llevas toda la razón

Besitos

Cruela dijo...

Bueno
queda poco que añadir a tu guión, lo cierto es que como siempre lo expresas todo mejor que cualquier comentarista de la COPE o periodista de PUBLICO por ir de un bando a otro...
Y sí es una mierda de peli... y la realidad superará la ficción para no defraudar a nadie....
Besos

La de la tiza dijo...

Uma: lo del parné no es la confabulación judeo masónica pero son los que cortan el bacalao y los que reparten las cartas. Hay juego si ellos quieren, de lo contrario, crisis y más crisis.

La de la tiza dijo...

Tita: caca, se dice caca.

La de la tiza dijo...

Crue, podio, no me mientes a la Cope que me sale sarpullido.