jueves, 17 de junio de 2010

Marks & Spencer versus Marx & Engels.


A lo mejor me equivoco porque vivimos tiempos tan convulsos que no es posible establecer similitud con otros antecedentes aunque fueran igual de convulsos.
Vaya por delante que por el “metin” han pasado ministros de toda condición. Los ha habido aplicados y ociosos, inteligentes y lerdos, educados y groseros, buenos políticos e insolventes. Algunos han seguido una carrera provechosa y otros han cerrado aquí su ciclo. Lo hemos visto casi todo.

Pero don Tino es otra cosa. Para empezar, no se le conoce demasiado dominio de la materia que se le ha encomendado. Se suponía que él era experto en inmigración al haber resuelto satisfactoriamente la integración de los trabajadores extranjeros en una población con una elevada tasa de inmigrantes, de la que él era alcalde. La alcaldía le llevó a la Diputación de Barcelona y, de allí, por las razones que sea, que los arcanos presidenciales son inescrutables, un día se vio impulsado al ministerio.

Aquí llegó con cara beatífica, que es la que se les pone a los ministros en sus primeras jornadas. La expresión le duró poco, lo justo para enterarse de que la crisis venía atizando fuerte y que ella por sí sola se iba a encargar de ordenar los flujos migratorios.

- ¿Qué hago yo ahora?, debió de preguntarse en un momento de incertidumbre.

- Donde fueres haz lo que vieres, le respondería Manolo, su asesor en temas de comunicación.

El ministro miró alrededor y se encontró con que le habían dado nombrados a sus dos secretarios de Estado, que vienen a ser como los viceministros: la de Emigración e Inmigración y el de S. Social.

- A éstos ni me los toques, que es cosa mía, debió de decirle el presidente.

Le dejaron por su cuenta los segundos niveles: secretario general, jefe de gabinete, directores generales, asesores… Se trajo de Cataluña a un equipo que no conocía demasiado el percal, que quizá fueran buenos en los ámbitos locales o autonómicos pero que, trasladados al ámbito estatal, naufragaron. Y les han ido dando hasta en el dni.

En un proceso que se retroalimenta, el equipo catalán ha ido cultivando un sentimiento de autoflagelación. Se han sentido incomprendidos. No nos quieren porque somos catalanes, se han repetido cual mantra hasta persuadirse de que todo lo malo que ocurre se debe a esa supuesta malquerencia.

En lo que corresponde a don Tino, si te fijas detenidamente, tiene pinta de alcalde y no debía ser malo puesto que fue reelegido. Es confianzudo y gana en el cuerpo a cuerpo. Se ve que está acostumbrado a tratar con el personal de tú a tú.

Lo que pasa es que no es lo mismo un vecino que te expone sus cuitas que un sindicalista con el colmillo retorcido o un ceoé con la dentadura completa en espiral. A éstos no los convences con una palmadita en el hombro. Estos quieren papeles y alguien que sepa de lo que habla cuando se trata de negociar. Alguien con autoridad para convencerlos y con autoridad para mediar entre las partes.

Me da a mí que don Tino no se ajusta a ese perfil. Por eso ha jugado un papel endeble en la negociación con los agentes sociales y no se comido una rosca en la última tanda de negociaciones con los portavoces políticos. Ni consiguió que avanzara el diálogo social ni ha logrado convencer a ninguno de los portavoces. Y, como tonto no es, se ha percatado de que el presidente le ha hecho luz de gas y que ha sido ninguneado hasta por el secretario de Estado de Hacienda.

Por los pasillos se oye que el ministro está deseando volver a Cataluña, sacudirse la tierra de sus zapatos y dar por finiquitada su etapa ministerial. Buena parte de su equipo es de la misma opinión.

¿Y ahora qué? Pues ahora ná.

No jugaré a adivina pero todo apunta a que el presidente debe ir pensando en cambiar de equipo si quiere llegar al final de legislatura. Pero vete a saber lo que piensa un presidente que empezó como el mesías y anda dando puñetazos al aire, contra las cuerdas dentro y fuera.

Hoy, con la reforma laboral publicada en el BOE, todo tenía un aire de fin de etapa. ¿Qué ha pasado en este tiempo?, me preguntaba. Y sólo encontraba respuesta en la definición que un día dio Margaret Thatcher: Marks & Spencer han triunfado sobre Marx & Engels.

¡Qué tiempos nos está tocando vivir!

11 comentarios:

Uma dijo...

Mucha ineptitud es lo que hay, pero en tu misterio ni y en todo lo demás...lo malo es que con las vacas gordas pasa mas desapercibido e incluso lo toleramos! en fin

Pilar dijo...

Tras algunos años de "mili" en esto de la administración he llegado a la conclusión de que el Ministro o Consejero en su caso, no tiene porqué saber de la materia de su ramo, tanto suele dar margaritas que claveles o amapolas, si tienen peso político y aptitudes de negociación suelen triunfar, si no se convierten en gente gris y no dan mal.

Los segundos más o menos lo mismo, pero sirven para pagar a las diferentes facciones del partido y no permiten que el Consejero se eleve mucho y tape al Presi.

Y la clave está en la tercera fila, que si no son muy buenos y no pasa nada, pues cuatro años de paz, si vienen mal dadas, agarrate, que no hay quien lo pare.

Y mientras nosotros tratando de que el barco no se hunda irremediablemente, nos conformamos con mantener más o menos una posición lejos de las rocas.

Así que si este barco debe ir a alguna parte, más nos vale que cambien pronto, pero claro cuando, un camino parece el adecuado,no suele ser el escogido.

Valdomicer dijo...

Tu jefe se está dejando ver demasiado últimamente. Hoy salía en fotos y letras gordas en todos los periódicos pidiendo a gritos el relevo. Me temo que va a tener que hacer otra vez las maletas y, ahora sí, de forma definitiva.
Te veo con la Pajín de jefa. Y no soy profeta.

La de la tiza dijo...

Uma: pues sí, yo también lo creo. Es más, creo que somos el país más complaciente con los tramposos y los incompetentes. A algunos, encima, los reimos las gracias. Ains...
Pilar: estamos lejos de una Administración como la francesa, con carreras profesionales bien delimitadas. Aquí estammos a merced de los nombramientos cada cambio de titular. ¡Paciencia!
Valdo: lo del jefe parece ya definitivo. En cuanto a la segunda parte de tu comentario, no jodas, por favor, por favor. Que aún me queda tiempo para la jubilación.

Cruela dijo...

POr lo visto don Tino sabe que este verano tomará el sol (si es que sale) en la Costa Brava...
dijo yo tardo 15 minutos en hacer la maleta y me vuelvo pal Hospitalet... que no es un hospital pequeño por cierto...
el tiempo dirá... seguro que sí
lo que dirá es harina de otro costal
Besos

ODRY dijo...

Nena que manera más sencilla y elocuenta, de contar lo que pasa, así da gusto.

Un besazo preciosa.

Valdomicer dijo...

Te mando el enlace del artículo que escribe hoy tu señor jefe en "El periódico":
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=517123
¿Lo ha escrito él o le han dicho "firma aquí"?.

Valdomicer dijo...

Lo dicho: Que no se priva de nada. Hoy en tres ocasiones.

http://www.hoy.es/v/20100620/regional/peor-cargo-peor-momento-20100620.html

http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/Hacer/reforma/podria/haber/contenido/parte/destruccion/empleo/elpepueconeg/20100620elpneglse_4/Tes

Y además lo cita Manuel Alcántara en su columna diaria.

La de la tiza dijo...

Crue: el jefe veranea en la costa tarraconense, adonde, sospecho, está deseando volver.
Odry, bonita, muchas gracias, me da gusto saber de tí.
Valdo: los ministros no escriben sus artículos, los firman, aunque las ideas sean suyas. Si lo hicieran, no tendrían tiempo de negociar las reformas, compréndelo.
Y, si, es verdad, parece que está haciendo bolos. Para una vez que lo toman en serio, y para lo que le queda, déjale que disfrute.

Valdomicer dijo...

Hoy le toca turno periodístico a "La Pajín":

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=517350

Uyuyuyuyuy.

La de la tiza dijo...

Valdo: eso digo yo: uyuyuyuyuy. No quiero ni pensarlo.