martes, 29 de junio de 2010

Quisiera ser


Hoy ha sido un día emocionalmente complicado.
El personal del metro se ha declarado en huelga y han logrado parar totalmente el tráfico del subterráneo. Estoy de acuerdo con su postura pero por esa razón he llegado tarde al trabajo. Como yo, tropecientos.

- Lo siento, lo siento, lo siento, es que no funciona el metro, me justifico ante nuestro particular Antonio Alcántara.

- Menos sentimiento y haberte levantado antes como yo, me responde el jefecillo de ordenanzas, que hoy ha debido de creerse ministro, por lo menos.

No tengo ganas de contestar porque soy de la opinión de que las balas hay que gastarlas en las piezas de caza mayor, que valgan la pena.

- Luego querremos estar todos en la fiesta, remata.

- ¿Hay fiesta hoy?, pregunto a mi compañera.

- Se referirá a la entrega de medallas, responde ésta.

En efecto, hoy se entregan las medallas que el misterio…ni concedió con ocasión del Día de la Constitución, allá por diciembre. Algunas, como la de José Antonio Labordeta, las ha impuesto el ministro a domicilio. Hoy es la entrega colectiva.

Entre los premiados, destacan en mi memoria: el Dúo Dinámico, Marcos Ana y Rosa María Mateo, por orden de aparición en mi recuerdo.

El dúo, Manolo de la Calva y Ramón Arcusa, pusieron la banda sonora de mi juventud, aunque yo no fui entonces especialmente fan de ellos. Yo seguía a los cantantes franceses y leía la revista Salut les Copains, lo más in de la época.


Al verlos de cerca te percatas de cómo pasa el tiempo para todos, y cómo se estropean los cuerpos, que diría Lina Morgan. Manolo, el bajito, ha dedicado la medalla a su mujer, muy emotiva la dedicatoria. Ramón ha recordado que empezaron a trabajar a los 12 años y durante varios más compaginaron estudio y trabajo, que aquellos eran otros tiempos y nos lo teníamos que currar desde jovencitos.


Marcos Ana es un veterano comunista de 90 años, el preso político que más tiempo estuvo en las cárceles franquistas: 23 años. Entró un crío de 19 años y salió un adulto de 42. En la cárcel se hizo hombre, si ese es un sitio donde hacerse algo. Él se hizo, además, poeta. Fue un hombre guapísimo y sigue siendo un anciano guapo.

A mí me da mucha pena cada vez que lo veo, con esa apariencia de optimista voluntarioso. No puedo evitar sentir que la guerra primero y la represión después le destrozaron la vida irremediablemente. Su discurso de agradecimiento me ha sonado a palabras obligadas, cientos de veces oídas. Seguramente era sincero.

A la Mateo la evoco vinculada a la asonada del 23-F porque ella fue quien leyó el manifiesto de defensa de la ciudadanía al término de la manifestación en Madrid. Era entonces y creo que ha sido después una periodista de la vieja escuela, de las que creen que esa es una profesión con un compromiso ético. Salió de TVE para ir a Antena 3, de donde la despidieron precisamente por esa razón y porque no era manipulable.


Ha dedicado el premio a Juan Luis Cebrián, que la llevó a TVE, a Pedro Erquicia y a Pedro V. García, con los que trabajó en Informe Semanal y en el Telediario. También a su hijo, al que tantas veces hubo de dejar para ir a trabajar, sin que nunca se quejara. ¡Ah, la misma historia de todas las madres trabajadoras, siempre luchando con la razón y el corazón!

La ceremonia ha tenido el sabor de una recompensa vital. A ellos y a los restantes galardonados, todos ellos con una larga vida profesional, se les veía emocionados, rodeados de sus familias.

Al término del acto, los periodistas y cámaras se han lanzado hacia el ministro para tirarle de la lengua sobre la sentencia del Estatuto de Cataluña. Le tienen cogido el punto, saben que don Tino tiene ojito y medio puesto allí.

Lejos del barullo, Manolo y Josito siguen atentamente las palabras. Se los ve henchidos de satisfacción, ahora que parece que tienen prórroga puesto que el presi no piensa cambiar de ministros. O si piensa, no lo dice.

Fíjate que a mi me da que la alegría va a durar poco…

Vuelvo a casa sin que la Comunidad de Madrid haya conseguido que el metro funcione.

Algunas radios echan chispas, llaman los oyentes para protestar porque no hayan respetado los servicios mínimos. También las cámaras se han echado a la calle preguntando a la gente sus experiencias sin metro.

Voy dándole vueltas a la colisión de derechos: el de huelga y el de los ciudadanos a usar el transporte público y llego a la conclusión de que la huelga es el único mecanismo que nos queda a los trabajadores para protestar ante el poder del dinero, que anda tan crecido. Vamos camino de volver a ser siervos de la gleba, pienso.

De repente, me doy de morros con un micrófono. Quien lo porta no se molesta en pedirme permiso, me pone la esponjilla casi en el paladar. Con dificultad logro leer el rótulo identificativo: COPE. Mira por dónde, me digo.

- ¿A usted también le ha destrozado la jornada la huelga de los trabajadores del metro?, pregunta el del micro, ya se ve que inocentemente.

Yo rebusco dentro de mí la cara más dulce y educada que encuentro. Adopto un tono de voz medio pijo y respondo:

- No, no, a mí me parece que andar es un ejercicio muy sano y como, lamentablemente, de ordinario llevo una vida muy sedentaria, estoy encantada de la ocasión que me han brindado estos honrados trabajadores. Aparte de que admiro mucho a quien es capaz de enfrentarse a alguien con tan pocos escrúpulos morales y políticos como doña Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, condesa consorte de Murillo y grande de España.

Mientras hablo, subo el bolso de Vuitton – legítimamente falso, pero que da el pego – para que lo vea y saco de él mis gafas Gucci – legítimamente auténticas – y le pregunto con aire inocente:

- ¿Alguna otra pregunta, joven?

12 comentarios:

Pilar dijo...

Divinadelamuertetotal, oyesss!!!

Yo escuchaba esta mañana a uno de los representantes de los trabajadores que defendía su derecho a vulnerar la ley porque otra norma había vulnerado el convenio colectivo? y se iba metiendo más y más en un jardín que se convertía en pantano por momentos.

Pero cuando ya iban a cortar, ha reaccionado con este otro argumento: Si el problema es recortar 8 millones de euros, yo les puedo indicar dónde recortarlos sin tocar nuestros salarios, simplemente anulado los 10 millones de euros que se gasta Metro en publicidad, y teniendo en cuenta que Metro no hay más que uno, no me parece un gasto muy necesario ¿no?

En el estudio se hizo un silencio raro.

Yo no termino de ver claro si la huelga sin respeto de los servicios mínimos es apoyable o no, me chocan los derechos de usuarios y trabajadores, me resulta complicado.

IRMA dijo...

Lo primero es rendir mi más sincera admiración por su persona. Yo quiero ser como usted: ¿cuantas veces habré soñado yo con que La Cope me pusiera un micro delante y poder empezar mi perorata diciendo "Por Lenin Bendito"...? pero su aplomo y concisión es brutal. Soy su Fan rendida y absoluta, que lo sepa.

Por otro lado, hace tiempo que desconfío tanto de los sindicatos como de la patronal, pero sí creo en los trabajadores, en los que construyen esta economía sin poder opinar sobre el modelo, y la padecen casi en exclusividad. Los que tienen que comulgar con ruedas de molino muy frecuentemente, sin derecho a réplica, porque la mitad de las veces ni los jueces de Magistratura ven la coherencia de sus réplicas. Así que más allá de manipulaciones, de formas y de incomodidades que obligan a ir andando o llegar tarde al trabajo, apoyo huelgas de este carácter, sobre todo cuando el trasfondo es hacer pagar aun más al trabajador las consecuencias de las malas gestiones de altos cargos que no llegan a fin de mes ganando en un año lo que estas personas tenemos pendientes de hipoteca a 35 años (Doña Esperanza Aguirre dixit).

Cruela dijo...

Supongo que muchos quisieron volar el metro de Madrid que vuela... una demostración de fuerza que constará un expediente a los seguidores de la huelga que no cumplieron los servicios mínimos pero si merece la pena...
Un micro de la Cope y tú divina de la muerte con el Viutton para haberlo grabado desde luego.... ajajajja
qué cara puso la chica del micro?¿
Besos

La de la tiza dijo...

Pilar: yo también me debato entre la defensa de la legalidad, que vale tanto para trabajadores como para patronos, y la necesidad de reclamar un análisis más equilibrado de las circunstancias.
Puesto que existía un convenio que obligaba a las partes, entiendo que quien primero ha infringido la ley es la Comunidad de Madrid. Y no he oído una palabra al respecto.
El colofón más lamentable es que ahora van a pagar los mismos de siempre que no es la condesa ni los sindicalistas.
Irma: respecto a su primer párrafo permítame que le diga que menos lobos, caperucita. Si lo sabré yo. Y usted.
Coincido plenamente, en cambio, en la segunda frase, en lo literal y en lo subyacente.
Nena, qué bien te expresas.

La de la tiza dijo...

Cruela: en efecto, divina de la muerte. Así es cómo se quedó el mozo, era mozo, como muerto.
Le regalé la mejor de mis sonrisas para compensar la bronca que le iba a caer de su jefe/a por haber puesto el micro donde no debía. A sabiendas de que no iba a salir en antena. Sólo faltaba.

Uma dijo...

Pues no estoy de acuerdo con incumplir la legalidad! lo siento! que unas personas decidan incumplir los servicios mínimos "por sus cojones" (frase que han utilizado en la asamblea de trabajadores que se ha televisado) colapsando una ciudad entera....
Por mucho que se haya incumplido su convenio antes.
Por su culpa personas han perdido citas médicas que llevaban meses esperando, vuelos y conexiones ferroviarias personas que llegaban a Madrid...solo por no cumplir unos servicios minimos dsel 50%
¿ que pasaría si la sanidad se parara sin servicios mínimos?
Los minimos están para algo y estan puestos por ley...NADIE DEBERIA INCUMPLIRLOS.

ODRY dijo...

Nena si lo que tú no hagas...
Un besazo reina

Tita dijo...

La huelga es la huelga, y los mínimos son los mínimos. Mira que bajo poco a Madrid, pues me lo comí con patatas ¡y además jamás había visto a tanto sedentario andando! las aceras a las 8 eran una verbena de gente.

Ahora, lo más cachondo ha sido hoy la Espe diciendo que hace falta una ley de huelga.

Sí, y un huelgódromo donde no estorben los huelguistas ¡no te jode!

Me encantaría que lo hubieran puesto en la radio, y haberlo escuchado. Claro que hubiera sido algo difícil, porque no gasto la Cope.

¡Besitos!

IRMA dijo...

¡Ay, qué idea tan buena la del Huelgódromo, como te oiga la Condesa Consorte...!

La de la tiza dijo...

Uma: es verdad, los representantes de los trabajadores han estado particularmente groseros. Pero yo paso de esos detalles y voy a la esencia. Imagina por un momento que un día llegas a trabajar y tu jefe te dice que se le ha ocurrido que, como hay crisis, te va a bajar el sueldo, te traslada de ciudad y te baja de puesto. Lo primero que harías sería denunciarlo. Pues imagina que el juez es el mismo jefe. Eso les ha ocurrido a los del metro. La CAM es juez y parte y les aplica unos servicios mínimos a su discreción.
Yo defiendo la legalidad, pero por parte de todos, de los trabajadores y de la empresa.
Odry, guapa, que se te ve poco.
Tita: los días de huelga fueron de aúpa para quienes vivimos en Madrid. Y la Espe no habla, pontifica. Lo peor es que termina realizando sus "pontificados". Se ha creído que es la Thatcher y tiene la misma intención que la británica: acabar con los sindicatos.
Irma: un poco más bajo, no te oigan.

Valdomicer dijo...

El metro de Madrid que yo recuerdo es el de finales de lo años 60, tan maloliente y sucio que tenías que ir directamente del metro a la ducha.
Dos pesetas el viaje y dos cincuenta ida y vuelta (sólo hasta las ocho).
Por aquellos tiempos había un señor bajito que no permitía eso de las huelgas.
Eran otros tiempos.

La de la tiza dijo...

Valdo: ha llovido casi todo lo que tenía que llover (Pablo Guerrero dixit) y, no sé si te has enterado, pagamos en euros.
Decididamente, tienes pendiente un viaje a Madrid. Sigue sucia, caótica y ruidosa como entonces pero el metro es de las cosas que mejor están, a pesar de la Condesa Descalza. Además de sus museos, sus teatros, sus cines (cada vez menos), sus calles, sus edificios singulares y, sobre todo, su gente procedente de todos los rincones del mundo mundial.
Yo de ti, me daba una vuelta por Madrid.