sábado, 11 de diciembre de 2010

Algo serio está pasando

Algo serio está pasando en el control de los flujos informativos. Algo serio está ocurriendo cuando el poder político – presumiblemente empujado por el poder real – se siente impelido a detener a una persona bajo cualquier excusa, por encima de fronteras y gobiernos.

Julian Assange es el creador y la imagen conocida de la web Wikileaks y, como tal, el protagonista y la obsesión de muchos gobiernos, singularmente del de los Estados Unidos de América, de donde proceden los documentos hasta ahora publicados en la web y en los periódicos de referencia del mundo desarrollado (en España, El País).

Assange está en una cárcel británica en teoría acusado por un delito de índole sexual cometido en Suecia. Resulta difícil sustraerse a la sospecha de que lo que se pretende en realidad es silenciarlo, quizá descalificarlo moralmente.

Hay algo en este asunto que no termina de gustarme: que los informes develados se refieran exclusivamente al poder político y no desenmascaren al poder real, el económico. Pero, independiente de cuáles sean mi opinión y mis gustos, Wikileaks ha venido a demostrar que internet ha cambiado las reglas del juego que eran propias del periodismo tradicional. Pero el objetivo es el mismo: contar a la gente lo que la gente quiere saber.

De lo que ha contado Wikileaks se deduce que los políticos utilizan un lenguaje ante los ciudadanos que les votan que no se corresponde con la actitud que mantienen oficialmente. En suma, que mienten con toda desfachatez.

En España el ejemplo más sangrante es el que se refiere a la muerte del cámara José Couso. Mientras garantizaban a los familiares las reclamaciones ante los USA, al embajador del imperio le garantizaban la impunidad bajo cuerda. El gobierno sigue insistiendo que el embajador no dice la verdad pero los hechos son obstinados: los soldados que mataron a Couso sabían que el hotel estaba ocupado por periodistas y personal civil y siguen gozando de impunidad.

Algo serio está pasando y, como advierte mi blogger favorito, deberíamos estar atentos. No se trata de los cotilleos diplomáticos, estamos hablando de libertad de expresión, estamos hablando del futuro del periodismo y del periodismo del futuro.

5 comentarios:

Valdomicer dijo...

Parece ser que hay respuestas.
Consulta esto: http://wikileaks.ch/mirrors.html
Va a ser un poco difícil eliminar todos los espejos.

Pilar dijo...

Más allá de lo que cuente, debemos defender el derecho a contarlo.

Tita dijo...

El problema es, bajo mi punto de vista, mezclar las churras con las merinas.

Es como si cuelgo en mi portal lo que uno de mis vecinos piensa de todos los miembros de mi comunidad. Primero, está feo que yo haya robado (o comprado) esa información y segundo ¿qué gano con informar al resto de vecinos bajo la premisa de "libertad de información"?

Absolutamente nada, protagonismo propio y además sembrar la discordia y la desconfianza. Porque además lo que queda por escrito, lo que se multiplica, tiene el efecto de hacerse verdad aunque sea mentira.

Otra cosa es que alguien, o yo mismo, descubra que el vecino trama algo grave contra otro, o reconozca haberlo hecho. Entonces sí, tiene sentido, pero poniéndolo en las manos adecuadas, no en las de cientos de millones de personas desinformadas de otros millones de informaciones accesorias para un juicio justo.

Eso es lo que somos, o queremos ser, jueces y jurados. Lo cual me parece, además de utópico, una soberana gilipollez. No quiero saber lo que no puedo controlar, y de lo que me faltan un millón de datos.

No estoy capacitada. No sé lo que han recortado. No sé lo que falta.

No podemos olvidar que la prensa, la información, son el cuarto poder (o el primero diría yo) como dijo Felipe González.

Y un gran poder, conlleva una gran RESPONSABILIDAD (esto es de Spiderman)

Y no me parece que el espabilao de Assange tenga mucho de eso. No me fío de él como persona, no me gusta su mirada. Sólo tiene de bueno que entre toda lo que ha esparcido, "alguna" cosa es útil. Nada más.

A Alcapone le pillaron por evadir impuestos. Eso no le hacía menos asesino, como a éste no le hará menos abusador, si realmente lo es.

En mi pueblo se dice que para destapar la mierda del vecino, has de tener las manos limpias de la tuya.

Y si digo todo esto no es por resignación, o no querer ver las cosas...es puro miedo a la masa enfebrecida que no sabe que hacer con todo esto, y que creo sinceramente, podría llevarnos al colapso y a la cuarta guerra mundial, una guerra que nunca hemos conocido porque nunca antes las cosas fueron como son ahora. Nunca nada se propagó en 10 segundos por toda la tierra como por ejemplo....WIKILEAKS.

La de la tiza dijo...

Valdo: son las amenazas lo que inquietan, aunque haya posibilidades de vencerlas. Las dificultades de establecer nuevas reglas de juego para el poder, para la distribución de la riqueza, para la información.
Pilar: totalmente de acuerdo.
Tita: independientemente de cómo sea el tal Assange los ciudadanos tenemos derecho a estar informados y a que la información sea fiable. La información es poder, por eso los poderosos hacen tanto por hurtarla a los ciudadanos. Eso es lo que está dilucidándose ahora: si la información va a estar al alcance de todos o sólo de unos pocos privilegiados.

Tita dijo...

En eso estamos de acuerdo, que la información es poder. Creo que compartimos que esté en las manos adecuadas.

Las mías, por ejemplo, no lo son. Las de los poderosos corruptos, tampoco, claro.

Y lo que realmente me preocupa es la difusión que periódicos "serios" de todo el mundo le están dando a determinados asuntos cuando incumplen claramente el primer principio del periodismo CONTRASTAR

Algo que por la misma naturaleza de lo que propagan en muchos casos...se ve que es imposible de hacer ¿entonces en qué queda esto?

En mero cotilleo, casos graves tratados como sensacionalistas ya que adolecen de dicha contrastación, lo cual les invalida como información fiable bajo mi humilde e ignorante punto de vista.

Que dios o quien sea nos pille confesaos