sábado, 4 de diciembre de 2010

Nombres propios


El fin de semana más largo del año, que se anunciaba como el preludio animado del jolgorio navideño, ha tenido un comienzo movido hasta extremos que no recuerdan los más viejos del lugar (que, por la misma razón, son intrínsecamente desmemoriados).
Los controladores aéreos han venido a poner la bomba de relojería que le faltaba al gobierno en su arsenal. Los controladores son unos 2.400 y han echado por tierra – en sentido literal y en el otro – las vacaciones de unas 200.000 personas. Los controladores son un colectivo privilegiado porque tienen trabajo y porque ganan unos salarios que multiplican por mucho el salario medio de los trabajadores españoles. Para congraciarse con el personal eligieron un portavoz guapo y buen comunicador al que hoy hemos visto menos guapo y menos comunicador.

Son los malos de la historia y aún lo serán más a medida que pasen los días y se haga balance de las pérdidas que ha ocasionado su plante. Pero no son los protagonistas de este largo fin de semana. Dejando de lado que ya he vivido los suficientes conflictos de este tipo como para conocer que la verdad absoluta nunca está en un solo bando y pasando por alto las reuniones escasamente inocentes que el colectivo ha venido manteniendo en las últimas semanas, me niego a admitir que sean ellos los protagonistas de un puente festivo, uno de cuyos pilares se sustenta, precisamente, en la Constitución.
Como no tenía que viajar en avión he tenido tiempo de hacer otras cosas. Por ejemplo, leer la prensa. De esta manera, he sabido que Mujer Hoy, revista del grupo Vocento, ha premiado a Rosalía Mera.


Mera fue la primera mujer de Amancio Ortega y quien le acompañó en la etapa de creación y desarrollo del imperio textil Zara. Ortega y Mera tuvieron un hijo con discapacidad y, ya divorciada e independiente, Rosalía ideó y preside la Fundación Paideia, dedicada a la integración de personas con discapacidad. Es la segunda mujer más rica del mundo y la primera fortuna personal femenina de España.

También me he enterado, a través de internet primero y de la tele después, que un policía fuera de servicio ha arriesgado su vida para sacar de los raíles del metro a un hombre que había caído a la vía. El policía ha aceptado ser entrevistado ocultando su identidad. Lo cual hace aún más grotescos a algunos bocazas que andan sueltos.



Finalmente, me he enterado de que en Pozuelo, municipio muy activo en la trama de corrupción Gürtel, un hombre ha permanecido 282 días subido en una grúa a 40 metros de altura para reclamar que la empresa Ploder, adjudicataria de varios proyectos municipales, abonara las deudas que se negaba a pagar a la empresa donde trabajaba. El obrero es un inmigrante colombiano de nombre Doney Ramírez y ha decidido cejar en su protesta, convencido de que “aunque muriera allá arriba, nadie me haría caso”.


Lo más terrible es que seguramente tiene razón.
Como no pensaba volar, como tampoco pensaba viajar y como tampoco tengo que someterlo a votación, he decidido que Rosalía Mera, el policía anónimo y Doney Ramírez sean mis protagonistas en este 32 aniversario de la Constitución española que yo voté haciendo de tripas corazón – por lo de la monarquía y por otras minucias – pero que, en tanto no se cambie, sigue siendo el catón de los derechos de ciudadanía.

6 comentarios:

Valdomicer dijo...

¿Conoces a alguien que haya leído la Constitución?
En mis tiempos de "profe" pedía todos los años al Congreso tantos ejemplares como alumnos me habían tocado y la leíamos habitualmente, al menos lo relativo al Título Preliminar y los capítulos I y II del Título I.
Debería ser preceptivo en el aula y no esperar a hacer oposiciones para aprenderla.

Tita dijo...

Excelente post, y requiebro para esquivar a los que injustificadamente (bajo mi punto de vista) en los tiempos que corren, querían ser los protas.

Me quedo con tus mismos protagonistas, especialmente con la Constitución, y la burla que precisamente en este puente de su cumple se le ha hecho: reirse del derecho tan duramente ganado a la huelga, decidiendo unilateralmente, sin avisar, y sin tener en cuenta a los demás, cuando dejo o no de prestar unos servicios a la gente, a la economía y al país.

Pobre panda de pijus magníficus. Más cámaras han tenido por segundo, que Doney en 282 días...

Besitos

Pilar dijo...

Esos son los protagonistas, es decir nosotros, porque somos más, porque somos la base, la clave y la justificación.
Quizás debiéramos empezar a pensar que ya tenemos edad de asumir la responsabilidad que nos corresponde, aunque cueste.

Feliz puente, finalmente las condiciones familiares nos impiden alejarnos de aquí, guardo silbiditos para otra ocasión, gracias guapa.

Ellyllon dijo...

Gracias por el post.
Menos lo del poli que saltó a las vías para salbar al borracho que ha salido en todas las cadenas de tv, de lo otro no tenía ni idea.

Un besico
Elly

Pd.- ¿Qué me cuentas del libro "Los presidentes en zapatillas"? a mí me está gustando...

Ellyllon dijo...

'Salvvvvvvar', qué fuerteeeeee

¿En qué andaría yo pensando...?

Besooooooooooooooooos
Elly

La de la tiza dijo...

Valdo: sí, conozco a varios y no todos han hecho oposiciones, conste en su honor. También yo creo que debería ser de aprendizaje obligatorio.
Tita: hay demasiados pijus magnificus de lo conveniente.
Pilar: somos más pero estamos mudos.
Elly: no he leído el libro, ya sabes que ya sólo leo en digital, espero que lo cuelguen pronto. Creo que viene suculento en cotilleos, ¿no?