martes, 30 de noviembre de 2010

Yo no compro en Cortefiel

Me estoy volviendo un tanto suspicaz. Me está resultando un tanto sospechoso que todas las denuncias, las wikifiltraciones, los documentos rimbombantes que los bien pensantes entregan al rey y al presidente, todos, coincidan en reclamar el reforzamiento de organizaciones diversas en detrimento de las organizaciones políticas.

Ahora va resultar que tó el mundo es güeno menos los políticos. Que muchos de ellos se tienen ganado a pulso el desafecto de la gente, incluso la falta de respeto de los votantes potenciales, no voy a ser yo quien lo discuta. Pero no sólo los políticos. Mucho peor y más culpable es la actitud de los poderes económicos y se están yendo de rositas.

Como soy realista no ignoro que hay cosas que puedo hacer y otras que no. No puedo saber quién ni por qué ha filtrado la documentación de Wikileaks. No puedo saber quién ni por qué ha empujado la crisis que padecemos. No puedo saber quién ni por qué se está beneficiando de la crisis. Ni quienes están detrás de eso que hemos dado en llamar “los mercados”; ni quien gestiona los ataques a las bolsas; ni por qué no se prohíben las operaciones bursátiles a corto; ni por qué no se aplica la tasa Tobin; ni por qué se presiona fiscalmente a los débiles y se es tan permisivo con los poderosos.

Además de realista soy ignorante, ya se ve. Ignoro más de lo que sé pero sé que hay muchos empresarios decentes que están con el agua al cuello tratando de nadar contra corriente y defendiendo su trabajo y el de sus empleados. Como sé que hay muchos empresarios corruptos y cómplices con la corrupción. También sé hasta dónde puedo llegar.

Por ejemplo, sé que el propietario de la empresa Forever Young, un Hinojosa de los Hinojosa de Cortefiel, ha maniobrado lo que no está escrito en los papeles para desacreditar a un trabajador que ha denunciado los chanchullos de la trama Gürtel y, de esta forma, salvar el trasero a alguno de los políticos presuntamente corruptos.

Como no soy juez, no podré intervenir en juzgar los delitos que se hayan cometido. Como no vivo en la Comunidad Valenciana, no podré dejar de votar a Camps y a sus boys. Como vivo en Madrid podré dejar de votar a doña Esperanza de las Grandes Pifias, extremo que no le afectará porque tampoco le había votado antes.

Lo que sí puedo hacer es dejar de comprar donde sé que se cobija la corrupción. En consecuencia, he decidido que nunca más voy a comprar en Cortefiel, ni que me lo regalen.

Lo mismo puedes hacer tú. Y, de paso, contárselo a otr@s. Y colgarlo en tu blog. Y en facebook. Y en twitter. Incluso poner una pancarta en el balcón.

Yo no compro en Cortefiel. ¿Y tú?

5 comentarios:

Pilar dijo...

Pues después de leerte yo tampoco, cada vez se me pone más dificil vestirme fuera del imperio Zara, pero es lo que tiene ser consecuente ¿no?

Besos

Uma dijo...

Pues la verdad es que no compro ahi nunca!
besos

Cruela dijo...

Bueno como con la Espe no la puedo votar ni la votaría, en el cortefiel tampoco compro.... ni en el corte inglés tampoco... así que bueno no notarán mi ausencia pero sí que colgaré las cosas donde haga falta
Besos

Tita dijo...

Pues yo tampoco compraré...aunque de momento no lo hago. Eso sí, como muchos dejen de comprar en el corte britis, a mi marido y mi casa nos joden...

Ya sabes, curritos que dependemos de los grandes...

Besitos

La de la tiza dijo...

Chicas, yo tampoco compro en esta cadena pero de lo que se trata es de que sepan que pueden perder una clientela potencial y real. Porque al fin a la postre lo único que les importa es el money.
Y si todos nos negáramos a comprar o a negociar con este tipo de gente, sabrían hasta qué punto podemos ser poderosos. Se trata de elegir.