martes, 24 de noviembre de 2009

Los secuestrados de la Moncloa


Hay dos cosas que me vienen sublevando en los últimos días: los secuestrados del Alakrana y los intelectuales que “comprenden” a los hombres que agreden a las mujeres.

De los primeros no quiero hablar mucho porque tengo claro que las víctimas nunca son culpables. O sea, los secuestrados son los inocentes de esta historia. Se enrolaron en un barco de una empresa armadora fuerte, lo cual es una suerte porque hay empresas que aún no se han enterado de que la esclavitud ha sido abolida tiempo ha. La dicha empresa, cuyo nombre omitiré porque no se trata de hacer publicidad gratuita, faena en el Índico porque aquel es un mar rico, muy rico en los atunes más adecuados para transformación. Es decir, que lo que capturan lo venden a las empresas conserveras.

La misma empresa, y otras como ella, navegan bien con pabellón español, amparados en los convenios que la Unión Europea firma con los paises ribereños, mediante los cuales pagan sus buenos euros a los paises que ceden sus aguas; bien con pabellón de los países ribereños, por lo general bajo la fórmula de empresas mixtas o simplemente mediante el pago de un canon al país de bandera; o bien, bajo pabellón de conveniencia, lo que significa que el barco tiene bandera de cualquier pais con legislación laxa en materia de fiscalisdad y de derechos laborales.

Muchos de los atuneros son de origen vasco porque éstos tienen una larga tradición en esta pesquería. Eso quiere decir que en el barco el capitán, el patrón, el electricista y el personal de puente son vascos mientras que los curritos son senegaleses, mauritanos, caboverdianos, mozambiqueños o somalíes. En suma, negros de la zona donde el barco faena, pescadores que fueron de bajura pero que, al desaparecer la pesca porque la esquilman los grandes barcos, se ven obligados a enrolarse o a emigrar.

Cualquiera que sea la bandera bajo la que navegan, en los atuneros vascos lo que ondea es la ikurriña. De lo cual puedo dar fe porque lo he visto con estos ojitos que se han de comer la tierra.

Al Alakrana le advirtieron que no saliera del área de protección, a pesar de lo cual se salió porque andaba tras un banco de atunes. Vale. Le pillan y le secuestran una banda de piratas somalíes, mala suerte. El gobierno inicia negociaciones para salvar a la tripulación que, por la naturaleza de los hechos no pueden mantenerse a bombo y platillo sino que precisan de cierta discreción. Desde el primer momento, las familias se ponen farrucas con el gobierno como si Zapatero se los hubiera llevado a la Moncloa y no los quisiera soltar. En ningún momento he oído una sola crítica al armador por su imprudencia. Vale que la crítica al empresario en los tiempos que corren es una maniobra arriesgada porque en el mejor de los casos te puedes quedar en la calle del paro pero de ahí a la murga que están dando con el gobierno, va un trecho.

Que se sepa, el gobierno lo que ha hecho ha sido negociar con quien haya sido menester para facilitar la liberación. Los libera, los lleva a puerto escoltados por dos buques de la Armada –pagados con cargo al erario público- ofrece un avión a las familias para recibir a sus familiares en el puerto que es rechazado por las familias vascas. El mismo avión los devuelve a casa y aún ponen condiciones. Que quieren intimidad. Vale, bueno, hay que tener en consideración que secuestrados y familias han estado sometidos a gran presión. Un poco de paciencia.

Pasan varios días y, una vez relajados, se presentan a los medios de comunicación para poner a caldo al gobierno. Que ahora va a resultar el culpable. Y no es que yo vaya a sacar la cara por el gobierno, que ya sabrá hacerlo él solito. Ni siquiera por don Tino, que ha puesto el médico que los reconoció en el puerto y la infraestructura de apoyo psicosocial a través del Instituto Social de la Marina, organismo que depende del Ministerio de Trabajo e Inmigración.

Vuelvo al principio, las víctimas nunca son culpables. Tampoco en este caso. En este caso lo que son es desagradecidas. Y muy mal educadas.

4 comentarios:

Golden Sun Project dijo...

Hola, por fin alguien que escribe y describe eso que yo no sabía como hacer. Me ha encantado y creo que tienes toda la razón que han pasado por un trago bastante amargo, pero ya que entre todos les hemos pagado 4 millones de euros que no nos sobran, como mínimo podrían quedarse calladitos, que para quejarse ya está la oposición.
Un saludo y buen blog, volveré por aquí

Cruela dijo...

Desde luego cómo eres... recalco lo dicho por Golden... sabes explicar muy bien lo que no podría... hoy es día del maltrato... bueno del contra el maltrato... las victimas victimas son pero no les resta ser agradecidas... que no quito que estar preso 45 días en un atunero no sea un plato de gusto... desde luego que no pero bueno es cierto que todas saben que las aguas son peligrosos y como siempre es la ley del que tiene poco o nada y quiere tener más o menos
Na hay nadie mas peligroso que quien no tiene nada que perder...
Besos

RISCO dijo...

Siempre hay victimas objetivas y subjetivas, ya sabes, y desde luego no hay mas ciego que el que no quiere ver. El agradecimiento tb es subjetivo y describe exactamente la calidad de las personas, de las dos partes asi que en este caso, desde mi parte, GRACIAS, por todo. Muaaak!!!

La de la tiza dijo...

Golden Sun Projet gracias por tu visita, me encantará encontrarte.
Cruela: a mi los del atunero no me parecen peligrosos, me parecen un poco simples.
Risco: po dio, nos ha cogido el día filosófico. Muak pa ti.